En constante pérdida de identidad

En constante pérdida de identidad

La capital tuxtleca sufre una constante pérdida de identidad, que es intensificada por la nula cohesión social, producto de la llegada de nuevos habitantes que han poblado el valle de Tuchtlán, ajenos a las tradiciones y costumbres que tenían los anteriores nativos zoques que habitaron en las cercanías del río Sabinal.

Esto deviene en que se han perdido bailes zoques como la danza de San Miguel, cuyo templo ya ni existe debido a que fue quemado en el año de 1934. Otro ejemplo es la danza de San Andrés, de la cual había danza y música, y hoy solo existe la música.

Esto señaló el músico y danzante tradicional zoque Víctor Manuel Velázquez, quien recuerda que anteriormente había una danza de la Malinche, la cual desapareció, así como la de San Roque. De esta última hubo la intención de rescatarla, allá por los años 90.

Asimismo, comenta que no existe un libro que dé cuenta de las danzas que se han perdido, por lo que insta a investigadores, antropólogos y sociólogos a que volteen la mirada y estudien a los zoques de Tuxtla.

“Aunque en este momento vivamos en una urbe de concreto y tengamos una vida demasiado agitada, por lo que pareciera que no tenemos tradición, hay algunas que persisten, hay danzas que se bailan durante todo el año, que se siguen manteniendo y que se siguen practicando”, sentenció el bailarín.

No hay registro

A Víctor se le pregunta si hay un texto que hable de los bailes y tradiciones que se han perdido, y responde que no lo hay, nunca ha existido, pues ni gobierno ni sociedad han tomado la tarea de elaborar un registro de lo que se ha extinguido.

“Han existido bailes, música ritual y ritos. La Iglesia católica ha hecho hincapié en desaparecer gran parte de la tradición, porque de alguna u otra manera este sentido viene de nuestros frailes dominicos que nos enseñaron en el momento de la colonización, pero hoy en día las políticas de la Iglesia cambiaron”, dijo Manuel Velazquez.

También la tradición oral se ve afectada, pues muchas de las personas que saben de las tradiciones están a punto desaparecer y llevarse todo ese conocimiento, pues hay días determinados en los que se celebra a tal santo y se danzaba cierta cosa, pero no hay una reseña, una fotografía que dé cuenta de ello.

Por otro lado agrega que los cronistas de la ciudad se han quedado rezagados en el siglo pasado, ya que no abordan el pasado reciente, solo hablan de otras cuestiones.