En diseño hay que arriesgarse

"Sara Regalado * CP. ""Una de las carencias que tienen los medios visuales en México es que no se le ha puesto la debida atención al componente estético que se transmite, y es irónico porque precisamente México tiene un gran biblioteca de referentes visuales, tanto en lo prehispánico como en autores modernos"", comenta el diseñador editorial e ilustrador Darío Rincón, quien, desde su experiencia, considera que el diseñador debe acoplarse a muchos estándares y modas estéticas antes de poder imponer y vender su estilo.

""Muy poca gente decide arriesgar por su estilo o por una estética propia, porque la mayoría está tratando de ganarse fama, la mayoría de la gente que ves que tiene éxito, detrás de eso, hubo varios años de tocar puertas, becas; no hay tanta gente con el tiempo y el dinero para ponerse necio con sus propias estéticas"", reflexiona Rincón, quien en sus ilustraciones firma como ""Bandro"".

Como ejemplo, cita: ""Miguel Mejía hace ilustraciones que imitan a los grabados de Posadas, pero ya tiene un estilo muy definido y por mensajes que deja en Facebook se nota que ha tenido problemas de dinero; es decir, encontró su estilo pero a ratos lo vende y a ratos no. A veces no te queda otra que adaptarte a lo que pidan los clientes, sus clientes, y con necedad dedicar tiempo libre a tu creatividad y ver si en una de esas tu propio estilo tiene trascendencia"".

Quizá como consecuencia del deseo de globalización que tienen los directores de arte o la gente que decide cómo se constituyen los medios, se busca imitar el modelo europeo o el modelo americano. El problema es que, como vislumbra Darío, quien actualmente imparte un taller de retoque fotográfico por parte de la revista ""Universa"", estos estilos extranjeros no coinciden con la cultura mexicana

""En el ámbito de creación de imágenes comerciales destinadas a vender, siempre surgen microtendencias. Hasta hace unos cinco años estaba una tendencia llamada 'grunge', de la cual aún quedan algunos vestigios. Esa tendencia esta basada en poner una abundancia de figuras, patrones y motivos aparentemente discordante, que unidos provocan una sensación placentera en general. También está el famoso minimalismo, que trata de simplificar las formas a lo básico. Sin embargo, en la cultura del mexicano, más es mejor y menos es peor y flojera. El mexicano no tiene esa cultura de apreciar la sutileza, a nosotros nos gustan los colores brillantes, fuertes, nos gusta el ruido; ése es un ejemplo de cuando chocan las tendencias de otros países"", señala.

Darío Rincón, quien tiene una amplia experiencia como diseñador editorial, formador e ilustrador de libros, revistas y periódicos de circulación estatal y nacional, así como en el retoque de fotografía, fotomontaje y optimización de imagen para web, cree que esta importación de estilos estéticos en el diseño y la comunicación visual en general reside en que los empresarios, directores de arte o publicistas temen fracasar tomando elementos de la propia cultura mexicana.

""Los medios temen a arriesgarse. Normalmente la empresa comercial contrata a una agencia de publicidad y es muy difícil que ésta se arriesgue a proponer algo que sea apegado al contexto mexicano y no a los estándares extranjeros. Es común ver que los que toman riesgos son sólo compañías que no tienen nada que perder, que tienen el dinero suficiente de desperdiciar el dinero en una campaña aunque se salga de los estándares y pueda no funcionarles. Pero en este país pocas compañías están dispuestas a arriesgar su capital de esa manera"", argumenta.

Finalmente, propone a los diseñadores no abandonar su estilo, ése que les dio su contexto inmediato y no las tendencias extranjeras, y a los medios visuales, arriesgarse con lo no europeo y lo no americano.

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