La polémica en la que se ha enfrascado Beyoncé al utilizar, en su nueva canción “Energy” un sample de un tema de Kelis Milkshake se ha replicado y afecta ahora a otra gigante de la industria estadounidense, la rapera Cardi B.

En el primer caso, Kelis le reclamó a la diva que ni siquiera se hubiera puesto en contacto con ella para avisarle de ese llamativo “préstamo”, aunque lo cierto es que los productores de Beyoncé tramitaron la solicitud con la discográfica de la artista y con el poseedor de los derechos de autor, Pharrell Williams.

Por su parte, Cardi B ha tenido que lidiar personalmente con los reproches que le ha lanzado en Twitter la rapera británica Lady Leshurr, a los que no ha dudado en responder. La artista asegura que Cardi no le dio ni un centavo, ni reconoció crédito alguno cuando usó un extracto de su single “Queen’s speech 4” en uno de los temas de presentación de la neoyorquina, “Cheap ass weave”, publicado en 2015.

Dos años después, Cardi B se convirtió en la gran sensación de la escena musical urbana con su éxito “Bodak yellow”, que por otra parte enterró toda esa colección de canciones, de rudimentaria producción, que había publicado con anterioridad. Pero Leshurr no está dispuesta a tolerar que esa afrenta caiga en el olvido.

“La verdad es que solo quiero mi crédito en la canción, me parece una locura que tenga que tuitear ahora cuando te mandé un mensaje privado hace ya años”, se ha dirigido la británica a su rival a la vista de todos los internautas. Cardi ha contestado señalando que solo ha conseguido dos dólares por esa canción y que no dudará en retirar el tema de las plataformas de streaming para zanjar el conflicto.

“No encuentro la canción en Apple, pero si está en cualquier otro servicio de ‘streaming’, me aseguraré de retirarla, incluido Youtube. Y me aseguraré de enviarte tu dólar”, ha dicho Cardi, comprometiéndose a repartir debidamente los beneficios.