Verónica Huesca * CP. El escultor sueco Kars Widenfalk dedicó dos anos a la creación de un violín según el diseno del legendario Stradivarius.
Con una diferencia, Widenfalk decidió usar la lápida negra de la tumba de su abuelo, fallecido en 1954 para su construcción, mientras que el interior del instrumento se forró completamente en oro. Tuvo la idea en 1989, mientras esculpía otra pieza. Desde que lo terminó en 1992, el violín ha recorrido el mundo entero.











