El mundo del cine, de la política y numerosos cinéfilos acudieron este jueves a la capilla ardiente de Ettore Scola, quien falleció el martes a los 84 años.
“Me tienen que celebrar en la Casa del Cine como si fuera una fiesta”, fue el último deseo de uno de los grandes maestros del cine italiano. Por la Casa del Cine, un pequeño templo del cine italiano ubicado en el parque de Villa Borghese, se acercaron desde las primeras horas de la mañana aquellos que trabajaron con el maestro, los colegas que le admiraron y las autoridades institucionales.












