Entre la lectura y el periodismo

Verónica Romero Soto recibe el galardón en ceremonia con la que concluye el XI Encuentro de Periodismo Cultural Filey 2026. Cortesía
Verónica Romero Soto recibe el galardón en ceremonia con la que concluye el XI Encuentro de Periodismo Cultural Filey 2026. Cortesía

La Feria Internacional de la Lectura Yucatán (Filey), encuentro literario organizado por la Universidad Autónoma de Yucatán (UADY), albergará editoriales de todo el país y más de 700 actividades literarias (entre presentaciones, talleres y conferencias) y dos importantes premios.

El primero es el Premio Excelencia a las Letras José Emilio Pacheco 2026 que se entregó el sábado pasado a la poeta, ensayista, traductora y académica Elsa Cross, durante la ceremonia de inauguración, y el segundo es el Premio Nacional de Periodismo Filey, que se entregara a Verónica Romero Soto, periodista cultural con 30 años de experiencia.

Se aferra al periodismo

Para Romero Soto, el periodismo cultural es “una adicción” y para ejercerlo es fundamental ser necio. La conductora del programa de radio Su casa y otros viajes de Radio Educación, describe de esta forma al oficio porque tras años de lecciones y lágrimas ha comprendido que se trata de una carrera de resistencia, la cual va siendo cada vez más necesaria debido a los cambios tecnológicos y a la transformación de los hábitos de consumo del público.

“Yo creo que atravesamos tiempos muy difíciles. Atravesamos tiempos de cierre de espacios en los medios, atravesamos tiempos donde los suplementos luchan por subsistir, donde se cierra una plaza y no la reponen, donde además ahora tienes que ser un reportero que haga todo: televisión, radio y por el mismo salario. También enfrentamos, por ejemplo, en las instituciones, tener que defender hasta tu empleo y hasta tu salario”, declara la periodista.

La situación de la precariedad en el periodismo cultural ha llevado a Romero a cuestionarse si bastará para desalentar a las nuevas generaciones a ejercerlo, cosa que le preocupa. Para la egresada de Comunicación de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) el periodismo cultural es inherentemente humano, por lo que esta fuente es relevante para la sociedad porque a través de la difusión de la lectura, las artes y las ideas de los intelectuales, “podemos tener mejores seres humanos críticos” y “construir una sociedad distinta”.

Gajes de la profesión

Romero Soto considera que el reportero que no se adapta no es reportero. Ella misma lo ha vivido, de pasar a escribir para El Financiero a usar su voz como herramienta, así como de armar sus notas con cassettes y máquinas de escribir, a editarlo todo en el celular. “Tenemos que adaptarnos a estas nuevas realidades, a transmitir de manera diferente. En la radio tienes que estar abierta a los lenguajes. Los radioescuchas quieren vitalidad, quieren escuchar voces que tengan mucho que decir, que eres humano, que tienes emoción por transmitirles”, indicó.

Para Romero Soto recibir el Premio Nacional de Periodismo Filey no es un reconocimiento propio, sino a todo un gremio que gracias a su necedad vive la satisfacción de haber conversado con grandes figuras como Carmen Montejo —quien representó a Virginia Woolf—, Ignacio López Tarso y Terrence McNally. Para la periodista el haber enfrentado varias batallas, entre las que también se encuentra la brecha de género, le ha permitido sentir las satisfacciones de haber tenido un impacto en el público. “Es un reconocimiento a nuestra perseverancia, a la de todas y todos nosotros, de todos los medios que creemos en la cultura como un medio para formar gente crítica y gente honesta”, concluye la periodista.