El reconocimiento Manuel de Jesús Martínez, edición 2019, que otorga el Club Chucamay, fue para el ingeniero Roberto Fuentes Cañizales y para la escritora María Eugenia Díaz de la Cruz.
En la entrega, celebrada en la casa de la cultura Luis Alaminos Guerrero de esta ciudad, participaron Lupita Cepeda Chanona, con la lectura de la semblanza de María Eugenia; el grupo de danza folclórica Itzcuatli, así como Fernando Gómez Martínez y Beatriz Méndez Peña.
La maestra Sara Isabel Martínez Rincón, hija del maestro Manuel de Jesús, fue quien estuvo a cargo de la entrega. La primera en recibirlo fue la maestra María Eugenia Díaz de la Cruz, seguida del maestro Roberto Fuentes Cañizales.
Martínez Rincón sostuvo que este premio es para las personas que han contribuido en la promoción cultural, y para quienes han sobresalido en la cultura. También habló de las limitaciones que tiene en cuanto al recurso para dar continuidad a este reconocimiento, del cual espera que se convierta en una tradición.
Sobre la maestra María Eugenia Díaz, se dijo que es licenciada en Ciencias de la Comunicación por el Tecnológico de Monterrey, campus Chiapas, y maestra en Letras españolas por la Universidad Autónoma de Nuevo León. Su obra literaria está presente en antologías como A esta hora del tiempo, Cien palabras y Letras para Chiapas, así como en Hojas al viento, editada por la Asociación de Escritores y Poetas de Chiapas, entre otras obras.
En palabras de la galardonada, este galardón representa un honor y es un compromiso el recibirlo. María se dio tiempo de recordar al maestro Manuel de Jesús Martínez, de quien dijo que le enseñó a respetar las tradiciones, pues siempre fue un promotor cultural estricto que buscaba preservar las costumbres.
El maestro Roberto Fuentes, por su parte, agradeciendo el gesto del club Chucamay, y compartió que este es un gran compromiso. “Si estamos acá es para recibir este homenaje que quizá sea inmerecido pero se siente muy bonito recibirlo”, expresó.
Asimismo, mencionó que detrás del reconocimiento hay un esfuerzo mayor para que continúen con su labor. Expuso que con Manuelito, como le decía a Manuel de Jesús, hubo una amistad muy grande que los ligó mucho y que se prolongó durante 30 años, debido a que ambos sentían ese amor por la cultura.
Sobre la elección de las personas que reciben este premio, Sara Isabel indicó que queda a consideración del Club Chucamay.












