Entregan los premios Nobel Alternativos en Estocolmo

Los Cascos Blancos, grupo de rescate en Siria. Cortesía
Los Cascos Blancos, grupo de rescate en Siria. Cortesía

Los Premios Nobel Alternativos fueron entregados en Estocolmo oficialmente a cuatro personas o instituciones en reconocimiento al trabajo realizado en situaciones de extrema dificultad, anunció la fundación Right Livelihood Award, que concede el galardón.

Los premios fueron para la activista egipcia por los derechos de la mujer Mozn Hassan; la fundación Cumhuriyet, dueña del periódico homónimo, de Turquía; el grupo de voluntarios de la Defensa Civil siria, conocido como Cascos Blancos; y la activista por los derechos humanos rusa Svetlana Gannushkina.

“Han atestiguado algunos de los eventos más turbulentos de los tiempos modernos (...) y no tuvieron temor en decirle la verdad a los poderosos”, dijo el fundador del premio, Jakob von Uexkull.

Hassan, quien siguió la ceremonia por internet dado que no le fue permitido abandonar Egipto, dijo que aceptaba el premio como reconocimiento a “un siglo de activismo feminista”.

Este galardón muestra que “las mujeres son reales agentes de cambio”, señaló en referencia al papel desempeñado por las mujeres en 2011 en el derrocamiento del dictador Hosni Mubarak, y en los consiguientes esfuerzos por cambiar la legislación y fortalecer los derechos de la mujer.

Los representantes de Cumhuriyet tampoco pudieron asistir a la ceremonia por tener prohibido salir de Turquía. La columnista turca Zeynep Oral leyó una declaración en la que aceptaba el premio en nombre del presidente de la fundación Cumhuriyet, Orhan Erinc. “La única fuerza que puede vencer la oscuridad, opresión, violencia y falta de justicia es la defensa incondicional de la libertad y el secularismo”, dijo.

Por su parte, Gannushkina encendió una “fuerte alarma” ante la retórica antiinmigración proveniente de las fuerzas de derecha en el mundo. Los premiados recibieron el equivalente a 87 mil dólares cada uno. Estos premios fueron instaurados en 1980 para reconocer la labor de personas y organizaciones “que ofrezcan soluciones visionarias y ejemplificadoras” a problemas en el mundo. Este año, hubo 125 nominaciones de cincuenta países.