La Semana de Cine Mexicano en tu Ciudad trajo a varios cineastas, actores y fotógrafos para hablar sobre sus trabajos y lograr una interacción más cercana entre el púbico y los creadores, por medio de mesas redondas al término de las proyecciones cinematográficas.
Fue así como se dio la oportunidad de platicar con el fotógrafo Edwin Jaquez, de la película Sabrás qué hacer conmigo, dirigida por Katina Medina Mora y que se proyectó en la sala de cine Descartes.
¿Cuál es la parte más difícil para un director de fotografía al hacer una película?
La tarea más difícil que tiene un director de fotografía es poder convertir a imágenes lo que está escrito en el guión, y saber lo que el director quiere mostrar emocionalmente. Es traducir completamente las palabras que están en un guión a imágenes que te lleven a las sensaciones que está intentando mostrar en cada escena, y usarlo como un medio más, aparte de los que ya tiene el director, como actores, música y edición, y entonces digamos que es la base en la que está montado el arte de la cinematografía.
¿Qué se siente ser la pupila de todos los espectadores que verán la película?
Pues, la verdad, desde que quería ser cineasta era convertirme en eso. Las ganas de poder contar de una forma las historias en las que cada artista va encontrando su forma. Yo he fotografiado desde niño y me gusta lo que te puede hacer sentir una imagen, y la construcción de varias imágenes es lo que crea en sí una película, y es lo más padre que un público esté reaccionando ante eso, que aunque no lo sientan de forma directa es algo que va sucediendo. Es como con la música, no sabes por qué pero te hace sentir algo.
¿Crees que la falta de presupuesto en una película limita el trabajo de un fotógrafo?
Pues no lo creo, en realidad el impedimento es el que tú te pongas algún tipo de límite. Puedes lograr muchas cosas con cualquier tipo de presupuesto. Hay miles de ejemplos de películas con bajos recursos en las que la inteligencia y la creatividad, tanto del director como del fotógrafo, logran transmitirte una sensación, y no creo que tener poco equipo sea una limitante para contar una historia, aunque es muy agradable contar con un buen de cosas para hacer tu trabajo.
¿Y en el campo laboral afecta el bajo recurso a los fotógrafos?
En algunos casos, sí. Es difícil, en ciertas películas en las que trabajas un mes o dos meses y no eres bien remunerado, eso sí golpea a cualquier tipo de profesión a la que le dediques tanto tiempo. Creo que por eso hay muchos fotógrafos que se dedican a hacer publicidad, que en mi caso lo hago, aunque me dedico la mayor parte del tiempo del año a películas, pues sí es abismal la diferencia entre el cine y la publicad, sobre todo en cuanto a dinero y satisfacción, pues el concepto de la publicidad es venderte algo.
¿Cómo cambiar esto del poco presupuesto en el cine?
Creando industrias es la forma en la que los norteamericanos han logrado que funcione, y el tener una gama muy grande de lo que puedes ver en el cine, no limitarnos. Yo siento que hay una limitación de género en el cine mexicano: o es cine de arte o es cine comercial en el que se ve más comedia y sabes que la gente va a llenar las salas y habrá una buena recaudación. Creo que la exploración de todos los géneros, que haya variedad, permitirá crear una industria más sólida.
¿Hay un resurgimiento del cine nacional?
La iniciativa de la 226 del impulso al cine mexicano es un aliciente, ha funcionado muy bien y se han generado alrededor de 140 películas al año. Pero no basta con eso; está bien la cantidad de películas pero podrían hacer más. Pero lo más importante es que deberíamos hacer más exhibiciones, y ese es el cuello de botella que tiene el cine mexicano, que no tiene una correcta exhibición y difusión.
¿Cuáles son tus próximos proyectos?
Hice una minisiere que va a salir en Discovery que se llama Las boas de Malena. Son capítulos pequeños que están a punto de salir. Estoy a punto de filmar otra película, de la cual no puedo hablar mucho. Se rodará en los próximos meses. Y para el año entrante estaríamos haciendo, si todo sale bien, una película de terror.












