Desde el primer acorde, Eric Clapton logró algo que pocos consiguen: transformar un espacio masivo en un lugar donde cada persona se sintió cercana, casi como en un concierto privado.
El concierto de la noche del jueves en el Estadio GNP Seguros fue masivo, con 33 mil asistentes, pero eso se desvaneció en cuanto iniciaron los solos de guitarra y la apreciación casi silenciosa de la gente. Sin la distracción de las pantallas y en un silencio casi reverente, cada nota abrazó a la audiencia desde el primer tema de la noche.
El público se puso de pie para recibirlo luego de 20 años desde su último show en el país, pero pronto la mayoría regresó a sus asientos, dispuestos a disfrutar del músico de 79 años que, con sudadera y gorra, tomó la guitarra eléctrica para tocar “I’m your hoochie coochie man”, entre otros temas.











