Erotismo en la literatura

"Sara Regalado * CP. ""Letras en éxtasis"" fue el título de un ameno encuentro de palabra, literatura, humor, cuento y poesía, con los escritores chiapanecos Eduardo Hidalgo, recientemente galardonado en el certamen de poesía de los Juegos Florales de San Marcos con su libro ""Hombre que cae está enfermo de gravedad"", y Arturo Arredondo, cuentista, periodista y quien en esta ocasión nos vino a hablar sobre su vasta experiencia en la literatura erótica, en la cual comenzó a adentrarse después de leer el ensayo de Julio Cortázar ""Que sepa abrir la puerta para ir a jugar"", contenido en el libro ""Rayuela"".



Es erotismo, no pornografía

Durante la larga plática realizada en el auditorio de universitario de la Unicach y organizado por los alumnos de la licenciatura en Gestión Cultural y Promoción Artística, ambos escritores tuvieron la oportunidad de abundar en torno al erotismo. ""Cada 20 segundos tenemos un pensamiento erótico, el erotismo es parte de nuestro gozo de vivir, imaginar lo que podríamos hacer; a lo mejor no lo llevamos a cabo, pero lo inventamos"", dijo Arredondo, seguro del instinto erótico que tiene el ser humano. Sin embargo, también aclara: ""La pornografía sólo ayuda a llegar al acto sexual; en cambio, el erotismo nos lo sugiere de una manera tierna y delicada, dulce y amorosa"".

El autor de ""Gozología mayor"", que conjuntó su gusto por la escritura, el erotismo y la biología, invitó a los jóvenes a escribir erotismo, pues aseguró: ""No hay literatura erótica en México, no hay una tradición; apenas se están trabajando los textos eróticos"". Y aconsejó también: ""Si un artista quiere hacer erotismo, tiene que olvidarse de la pornografía"".



Objetos copulando

Por su parte, Eduardo Hidalgo, quien no se calificó como un escritor erótico, confesó, sin embargo, que está trabajando en un poemario que llevará por título ""En pan piensa"", en el que deja volar su imaginación para hablar de la cópula entre los objetos. Así, platica cómo tendrían sexo unos vasos, las sillas, unos árboles o unos rastrillos, todo de una forma ingeniosa, irónica y, por su puesto, poética. Él mismo, influenciado siempre por el sexo prohibido, el placer y la muerte, explica que este trabajo ""es algo erótico sugerido por algo filosófico"".

Al final del encuentro, ambos escritores compartieron algo de su obra con los asistentes que llenaron el auditorio. Eduardo Hidalgo leyó párrafos de su libro ""Tiempo de agua"" y, además, adelantó algunos de los poemas contenidos en ""En pan piensa"", como ""Sillas"", ""Vasos"", ""Danza del auto"", ""Espejos"" y ""Rastrillos"".

Arturo Arredondo, quien reside en la Ciudad de México, se encargó de culminar la velada con el fragmento de un cuento contenido en ""Gozología mayor"", ""Final de un seductor"", y su discurso ""Por qué la literatura erótica"". También invitó a los jóvenes interesados a acudir a un taller que está impartiendo en las instalaciones del Consejo Estatal para las Culturas y las Artes de Chiapas, el último fin de semana de cada mes, los viernes de 17 a 20 horas, y los sábados de 11 a 14 horas.

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