Es momento de un segundo aire

A sus 51 años Stephanie Salas se siente realizada como madre y lista para emprender una nueva etapa de su vida llena de retos profesionales. Uno de ellos es su primer protagónico en la película Los días francos de Ulises Pérez Mancilla. En la cinta, la hija de Sylvia Pasquel interpreta a Amanda, una actriz que se enfrenta a la disyuntiva de seguir su pasión o dedicarse a su hijo Nicolás, de siete años. Para Stephanie, quien al igual que el personaje, es madre soltera, esta es una problemática social femenina que hay que erradicar.

“Cuando Ulises creó ese personaje pensó en una Amanda totalmente interpretada por mí y yo pensé en una Stephanie con toda la posibilidad para interpretar un personaje de esa magnitud porque me gusta darle voz a las mujeres y apoyar esta idea de que no por ser madre te limitas al derecho de hacer tu vida, realizarte, hacer lo que te gusta”, dijo Salas en entrevista.

“Mi mamá y mi abuela (Silvia Pinal), por ejemplo, son mujeres tan exitosas que han hecho lo que han hecho para serlo y yo no cambiaría nada de eso, que a mí me da el orgullo más grande del mundo, a decir que no hubieran sido lo que son para que hubieran estado conmigo en la casa”, aceptó.

La película presente en el Festival Internacional de Cine Guanajuato compite en la selección de largometraje mexicano. Para la también cantante esta es una plataforma que ayuda a impulsar el mensaje de individualidad y poder de una mujer que va en busca de su felicidad propia. “Nunca es tarde para que te caiga el veinte”, aseguró.

Salas es mamá de Stephanie Salas y Camila Valero, con quienes asegura siempre estuvo cerca, pero al mismo tiempo reconoce que tuvo la libertad para elegir a su carrera como una prioridad. En este sentido, considera a la despenalización del aborto como un paso necesario en camino a respetar la individualidad femenina.

“Sé que se da en distintas circunstancias las cuestiones de los abortos, pero si la mujer hoy en día hasta en eso enfrenta una problemática tan grande, de tener que debatir para que decida sobre su cuerpo, entonces ya es inimaginable decir que una mujer con un hijo o un hogar perfecto puede irse, ¿cómo vas a creer que una mujer va a ir a comprar los cigarros y no regresar?”, reflexionó.