El artista mexicano Pedro Reyes se interesó por trabajar con la escultura en piedra, porque “es la forma más placentera de hablar con los muertos”. Al esculpir directamente con piedra volcánica, mármol, cantera y concreto armado el artista busca entablar un diálogo con la historia de la escultura universal, ya que tiene oportunidad de abordar lo mismo la obra del italiano Amedeo Modigliani, que del mexicano Germán Cueto o del arte en Mesopotamia.
Reyes, quien en la última década ha obtenido visibilidad internacional por sus piezas de arte colaborativo, hace un alto a su producción artística vinculada a la crítica social para girar hacia una exploración más formal de los materiales, a partir de la escultura y el dibujo, cuyo resultado presenta desde el fin de semana pasado en la galería Lisson de Nueva York, en una muestra inaugurada en el marco de The Armory Show.
La primera individual de Reyes en el recinto neoyorquino (el artista expuso en 2013 en la Lisson de Londres su exposición “Disarm”) muestra más de 150 obras en piedra y dibujos en papel que literalmente cubren toda la galería, en el barrio de Chelsea, con imágenes que lo mismo retratan a pensadores griegos como Sócrates o Platón, que a artistas latinoamericanos como el Dr. Atl o Juan Downey.
Se le preguntó si concibe esta exposición como una síntesis de sus preocupaciones formales e intelectuales, porque está tanto su trabajo arquitectónico como su investigación con pensadores universales. Y respondió que: “Podría verse de esa manera, pero básicamente la exposición tiene dos líneas muy claras: los dibujos y las esculturas. Desde 2014 empecé la talla directa en piedra, porque si bien desde hace mucho he trabajado con cuestiones escultóricas, creo que a estas alturas he ganado la confianza suficiente para realizar la talla en piedra”.
Además, indicó: “En México tenemos una historia increíble de grandes escultores que he estado procesando. Luis Ortiz Monasterio, Rómulo Rozo, Ignacio Asúnsolo, Jorge González Camarena y Oliverio Martínez, por mencionar algunos, que son artistas que marcaron una etapa de la escultura moderna de la cual me he enamorado, porque corresponden a ese momento previo a cuando el discurso escultórico cambió hacia formas más concretas y experimentales, sobre todo por la influencia de personajes como Piero Manzoni o Yves Klein”.












