Esmeralda Pimentel se cambia el look

Plantada a la mitad del escenario del Teatro de la Ciudad está Esmeralda Pimentel, su aspecto es muy distinto a la imagen de modelo que acostumbra lucir, su cabello demasiado corto, su playera asimétrica, pantalones ajustados y botas militares recuerdan a los rebeldes punks de los 80, pero ella dice que por el proyecto que hoy la ocupa vale la pena este cambio.

“Sí me corte el pelo para Silvestre (su personaje), hay gente que me dice ¿cómo te cortaste el pelo de manera tan radical para dos funciones? Pero para mí tiene todo el valor del mundo, creo que estamos justo en el momento en el que nos damos cuenta de cómo se va la vida tan rápido, cómo todo cambia, entonces una función o dos significa todo para mí, en ese sentido vale la pena cortarme el pelo y vulnerarme y conocer quién soy yo”, dijo al respecto Pimentel.

La protagonista de telenovelas como Enamorándome de Ramón y La vecina, se presentará el 14 de octubre en el Teatro de la Ciudad Esperanza Iris, con el monólogo Los vuelos solitarios, para después repetir la experiencia pero ahora vía streaming el 17 de octubre, pero esta vez desde La Teatrería.

Esmeralda explicó que la propuesta de protagonizar este montaje vino del productor Jacobo Vázquez, quien le mostró este texto de Alejandro Ricaño y además le comentó que sería dirigida por Adrián Vázquez, que ha dirigido obras como Wenses y Lala, El hijo de mi padre, Algo de un tal Shakespeare, entre otras; y que el escenario sería el Teatro de la Ciudad, así que aseguró, fue algo que no pudo rechazar.

“Nunca había hecho un monólogo y es fuerte, requiere de mucho rigor, pero estoy bajo la dirección de un hombre que ha hecho muchos monólogos, que es un gran actor, director y dramaturgo y sabe de qué va este género, él me ha enseñado a recuperar la capacidad de escucha, a recuperar la respiración, ha sido puro aprendizaje trabajar con el señor Adrián Vázquez”.

En este montaje Esmeralda interpreta varios personajes y su desafío no es darles a cada uno una personalidad en pocos segundos, sino mantener el ritmo que requiere esta historia y en eso Vázquez es un experto.