Pérdida, locura y deseo por escapar del dolor son temas que aborda la puesta en escena El charco inútil, escrita por David Desola, autor de la película El Hoyo, de Netflix. Estos aspectos invitan a la reflexión en el contexto actual del mundo e individual de cada persona, según el actor Alberto Estrella, protagonista de esta historia.
“Como lección, uno de pronto vive situaciones muy complicadas, así es la vida, lo importante es cómo las toma uno. Esto es una revelación cuando a través de otros personajes nosotros confrontamos nuestras propias realidades. Curiosamente esta obra fue escrita hace 15 años y resulta que está más vigente que nunca porque el planteamiento: ¿Qué vas a hacer con esta tragedia? ¿Cuál es el siguiente paso? O te quedas encerrado y deprimido en tu casa o enfrentas a la realidad con lo que tienes y empiezas a construirte”, expresó.
Esta pandemia, agregó, ha hecho a muchos reflexionar y valorar las cosas desde otro punto vista y darle prioridad a las cosas que son más fundamentales para la existencia. “Un tipo de teatro como éste te da esperanza y elementos para sobrevivir a estos tiempos”, dijo.
Estrella considera que esta obra es catártica e invita a una reflexión inmediata porque la gente se identifica rápidamente con los personajes y puede analizar cómo funciona su vida. El actor interpreta a Óscar, un profesor de secundaria que, luego de ser agredido brutalmente por un estudiante y humillado por sus compañeros, queda severamente traumatizado y abandona por completo la enseñanza, su pasión.
Este personaje se escapa para enfrentar la triste realidad que le acontece, lo que lo lleva a la locura. Esto le llama mucho la atención al actor debido a que la vida es así para él, se necesita un poco de locura para enfrentar el mundo. “El personaje del profesor Óscar dice ‘todos estamos locos, se necesita un grado de locura en esta vida para poder sobrevivir, salir adelante y proteger ciertas cosas’. Según la medicina tradicional la locura inicia cuando tú te separas de la realidad. Pero en ese caso todos los actores estaríamos locos porque constantemente nos estamos separando de nuestra propia realidad para asumir otro rol”, señaló.
“Como actores nos vamos enriqueciendo a medida que vamos teniendo más tiempo y trayectoria, ya que vamos tomando de los personajes cosas que no van sensibilizando y nos hace más abiertos a la vida y a diferentes maneras de pensar”, añadió.











