Estrenarán ópera El vencedor vencido

En El vencedor vencido, el compositor Federico Ibarra y el escritor Enrique Serna exploran el fracaso a partir de la expedición que en 1524 hizo Hernán Cortés a la selva hondureña. Pieza en la que Ibarra y Serna trabajaron desde hace tres años y que se estrenará en Bellas Artes con la Orquesta y Coro del Teatro de Bellas Artes e Iván López Reynoso como director concertador.

“Al principio fueron las pláticas con relación al tema y cómo debía abordarse o qué queríamos decir. Nos pusimos de acuerdo en cuanto a personajes y la situación que se quería abordar dentro de la ópera”, explica Ibarra.

Hay tres personajes principales: Cortés, Cuauhtémoc y la Malinche. “El problema fue que esta aventura de Cortés no es del dominio público ni es una de las aventuras en las que Cortés corrió con mayor fortuna, lo cual nos ayuda a profundizar en el porqué de los personajes, el porqué de sus actitudes y de esta aventura fatídica”, señala.

Fue, en otras palabras, un error que no pudo remediar. Su objetivo era tomar medidas contra el capitán Cristóbal de Olid por haberlo traicionado —en las Cartas de relación del propio conquistador, y la Historia verdadera de la conquista de Nueva España, de Bernal Díaz del Castillo, hay registro de esa expedición—: “Él organiza esta ida a las Hibueras (la actual Honduras) con un ejército de 5 mil personas, la mayoría naturales, y después de años el regreso lo hizo con 300 gentes. Esto habla de una aventura que no resultó para nada bien”.

“El fracaso está dentro del título: es el vencimiento de Cortés de su propio ego al fracasar con esta expedición; el fracaso de Cuauhtémoc al verse agredido y ser asesinado. Se trata de la derrota de todos los personajes”, refiere. “Yo siempre había tenido interés en hacer algo sobre México y no había encontrado un libretista adecuado hasta que tuve está feliz coincidencia con Enrique Serna”.

La primera semilla de esta ópera se dio en 1992. Una pregunta importante que plantea la obra al espectador tiene que ver, dice Ibarra, con “el porqué de nuestras raíces y por qué somos de tal o cual manera los mexicanos; allí están los ejemplos de las actitudes o del comportamiento de Cortés, Cuauhtémoc y la Malinche. Es algo relacionado directamente con nosotros”.

En el terreno musical, el reto para Ibarra fue el contexto histórico, la reminiscencia de una época concreta y una música de la que poco se sabe: “No me atreví a inventar una música precortesiana. Para mí no tenía sentido”. Aunque, en los puntos donde las culturas se cruzan, Ibarra utilizó la folía (canto y baile popular) de España, de la que tantos compositores han hecho variaciones.