El conflicto en torno a la familia conocida como “Jukilop” adquiere una nueva dimensión tras la intervención de la grafóloga y experta en lenguaje corporal, Maryfer Centeno. De acuerdo con el análisis difundido por la especialista en sus plataformas digitales, la actitud de Juan de Dios Pantoja frente a su esposa, Kimberly Loaiza, evidencia patrones de dominio que coinciden con las acusaciones recientes de su cuñada, Stefanny Loaiza.
El conflicto detona desde hace unas semanas cuando la hermana menor de la “Lindura Mayor” desmintió públicamente las versiones sobre los gastos médicos de su madre, María de los Ángeles, asegurando que el control ejercido por Pantoja impide que Kimberly cumpla con sus acuerdos familiares.
Según la interpretación de Centeno, la interacción visual entre la pareja durante su video de aclaración resulta reveladora. La perito explica que Loaiza mantiene una actitud de búsqueda de aprobación constante (lo que ella denomina “ganas de agradar”), mientras que Pantoja sostiene una “mirada fija” de varios segundos. De acuerdo con la experta, este contacto visual no es fortuito, sino que funciona como una “mirada de evaluación” y una herramienta de monitoreo sobre el mensaje que su esposa emite ante la cámara.
Dominante
El análisis técnico de Centeno profundiza en las características vocales y físicas del youtuber mexicano durante su intervención. La grafóloga sostiene que Pantoja utiliza un tono de voz que raya en el grito, una conducta que, desde una perspectiva primitiva, posee la función de intimidar o asustar al interlocutor. “La voz ocupa espacio y cuando tú gritas obviamente esa vibración aumenta está hecho para eso”, detalla la especialista al describir cómo el lenguaje corporal amplio de Juan de Dios busca ejercer una función de control sobre el entorno inmediato.
Esta postura dominante se complementa con lo que la experta describe como un “lenguaje corporal adelantado”. De acuerdo con las observaciones de Centeno, estos gestos no son aislados, sino que forman parte de una estructura de carácter fuerte. Al analizar la firma y la escritura vinculada al creador de contenido, la perito identifica trazos de grandes dimensiones que refuerzan la percepción de una personalidad con una marcada necesidad de autoridad frente a quienes le rodean.
La polémica no se limita a la dinámica de pareja, sino que escala a la imagen pública de Pantoja como “hombre proveedor”, concepto que Stefanny Loaiza cuestiona severamente.












