EU devuelve piezas arqueológicas teotihuacanas

Los objetos se encuentran en la Dirección de Registro Público de Monumentos Arqueológicos e Históricos para su debido registro. Cortesía
Los objetos se encuentran en la Dirección de Registro Público de Monumentos Arqueológicos e Históricos para su debido registro. Cortesía

Estados Unidos a través de la Oficina Federal de Investigación (FBI, por sus siglas inglés) devuelve a México dos piezas arqueológicas de barro del periodo Clásico Mesoamericano (200-700 d.C.) de la cultura teotihuacana que fueron sustraídas por Don Miller, quien las tenía expuestas en el sótano de su casa en Indiana.

“Una vez que ingresaron y recibimos en el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), se fueron a la Dirección de Registro Público de Monumentos Arqueológicos e Históricos para su debido registro y ahí se definió si requerían algún trabajo de restauración, pero hasta donde entiendo las piezas están en muy buenas condiciones”, señaló Aida Castilleja, secretaria técnica del INAH.

Edward J. Gallant, agregado jurídico adjunto del FBI, indicó que todo comenzó con una investigación en el domicilio de Don Miller debido a que tenían indicios de que en el lugar había restos humanos; que los condujo hasta un lote de más de 42 mil piezas; sin embargo, sólo 7 mil fueron recuperadas por el FBI.

Las siete mil piezas pertenecen a diferentes países como China, Perú, Canadá y solo dos son de México. Gallant no especificó la cantidad de piezas que corresponden a cada país, aunque sí explicó que de acuerdo con las investigaciones, Don Miller habría participado en excavaciones arqueológicas “amateur” en los 60 y 70, por lo que supuso, fue cuando las dos piezas fueron sacadas del país.

“Don Miller tenía expuestas las piezas en su sótano y en 2016, cuando tenía 91 años, antes de morir, pidió que las piezas fueran regresadas a su lugar de origen. El equipo de arte del FBI ha trabajado de la mano de expertos para poder analizar las 7 mil piezas”, indicó Gallant.

En su oportunidad, el arqueólogo Omar Silis explicó que en un inicio, las piezas estaban en una base de datos del FBI, hicieron una revisión de más de cinco mil piezas y sólo resultaron dos pertenecientes a México, en específico a la cultura teotihuacana, hechas con barro, ataviadas con aditamentos como brazaletes.

“La cultura teotihuacana es una de las culturas más importantes de Mesoamérica. Estas piezas son dos figuras antropomorfas, las dos están en posición sedente. Son objetos protegidos por la Ley Federal sobre Monumentos y Zonas Arqueológicos, Artísticos e Históricos. La información que podemos obtener de las piezas es que nos dan muestra de cómo vivieron en esa época, cómo vestían y sus rasgos físicos”, indicó el arqueólogo.

A pesar de la importancia de las dos piezas arqueológicas, Omar Silis dejó en claro que no se podrán establecer nuevas líneas de investigación sobre la cultura teotihuacana, sobre todo porque la “arqueología es una ciencia social y para sacar nuevas líneas de investigación siempre es necesario contar con una investigación arqueológica a través de la investigación, es decir, encontrar los objetos en su lugar de origen para poder hacer reinterpretación de la ubicación en la que se encontraban los objetos. Lo que tenemos aquí son dos objetos que fueron extraídos de manera ilegal y no es posible hacer una investigación formal sobre los objetos, pero sí podemos determinar de qué temporalidad son y a qué culturas pertenecen”.