Los detalles de la muerte del escritor regiomontano Alfonso Reyes (1889-1959), sus últimos momentos, pensamientos y el contexto que prevalecía al momento de su deceso; así como la nueva generación que irrumpió en esa época y la trascendencia de su legado artístico.
Sobre estos temas disertará el historiador Javier Garciadiego en la conferencia virtual Recordando a Alfonso Reyes que, en el marco del 64 aniversario luctuoso del diplomático, que estará disponible a través de la red Facebook de la Coordinación de Literatura del Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (Inbal).
Alfonso Reyes murió dos días después de la Navidad. Para él, la Navidad y la Nochebuena eran una fecha fatídica; “y él le decía la Noche triste, porque desde 1911 su padre había caído en desgracia política y militar precisamente un 24 de diciembre, cuando Bernardo Reyes se reveló por primera vez contra Francisco I. Madero a finales de 1911”, comentó Garciadiego.
El director de la Capilla Alfonsina explicó que hay mucho que decir respecto a la Navidad de Alfonso Reyes. “En diferentes momentos publicó o escribió cosas sobre su padre; pero, sin lugar a duda, era una fecha fatal para él. Afortunadamente, Reyes escribió y leyó hasta el final de su vida. Llegó débil, pero lúcido a esa última Nochebuena, en la que volvió a recordar a su padre”, agregó el especialista.
El maestro en Historia por la Universidad de Chicago detalló que el 26 de diciembre Reyes amaneció postrado y ya no pudo hablar. “No sabemos si oía. Todo el día pasó en ese letargo que va del sueño a la muerte. Lo que sí podemos decir es que, en ese 1959, unos meses antes, murió también José Vasconcelos y Reyes escribió al respecto. La muerte de Reyes y Vasconcelos significa el cierre de un ciclo; es el fin de los dos escritores más importantes de la primera mitad del siglo XX mexicano”, contó.












