Evocan obra poética de José Emilio Pacheco

La obra de José Emilio Pacheco es como una segunda piel que nos brinda el alma, consideró el narrador y ensayista Vicente Quirarte, al hablar de las cualidades poéticas un hombre que, sostuvo, no daba consejos porque su ejemplo provenía de la acción.

Durante la primera sesión del homenaje José Emilio Pacheco. La Memoria Encendida, organizado por El Colegio Nacional, Quirarte consideró que su sólo nombre es “sinónimo de la confianza nacida de la posesión de una obra, que hacemos orgullosamente nuestra”.

“Sus sílabas –agregó– contienen a un ser humano en el que nos conjugamos todos, de ahí su poder de convocatoria, su legión de lectores cada día más jóvenes, que en él descubren su propia rebelión ante la cotidiana injusticia de un mundo donde todo parece mal armado, mal repartido, mal nacido”.

Para Quirarte, el poeta debe ser un loco profesional y desatado, así como rebelde en todas las fronteras. “José Emilio lo sabía y siempre creyó que la poesía era un diálogo con el otro”, señaló.

Recordó, solía decir: “Escribo y eso es todo, escribo doy la mitad del poema, poesía no son signos negros en la página blanca, llamo poesía a ese lugar de encuentro con la experiencia ajena”.