La exposición “La mitad del mundo. La mujer en el México indígena”, distribuida en cuatro recintos de Madrid, concluyó con éxito su primer núcleo temático, titulado “El ámbito divino”.
Esta sección, que durante cinco meses tuvo como sede la Casa de México en España, registró una afluencia de más de 129 mil 500 visitantes. La muestra surge como una iniciativa para visibilizar la relevancia de las mujeres en las culturas originarias, tanto antiguas como contemporáneas, integrándose en las actividades conmemorativas del Año de la Mujer Indígena.
Este proyecto es el resultado de un esfuerzo coordinado entre la Secretaría de Cultura del gobierno de México, a través del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), la Secretaría de Relaciones Exteriores y la Embajada de México en España.
El contenido del primer módulo se organizó en torno a tres ejes conceptuales. El primero, denominado “Las dos partes del mundo”, analizó la dualidad dentro de la cosmovisión indígena; el segundo, “La ostentación del cuerpo”, exploró las representaciones simbólicas de la fisonomía femenina; y el tercero, “La sacralidad del principio femenino”, se centró en las deidades y sus facultades como fuerzas generadoras y destructoras.
Valor histórico
Para ilustrar estos conceptos, se exhibieron 98 piezas de civilizaciones clásicas como la maya, teotihuacana, huasteca y mexica, junto con testimonios de culturas vivas como la wixárika, tsotsil, ñähñu y comca’ac.
Entre las piezas arqueológicas más destacadas se encuentra la Vasija Octecómatl, descubierta en la Zona Arqueológica de Zultépec-Tecoaque, cuya ornamentación remite a Mayahuel, la deidad lunar vinculada al pulque.
Asimismo, incluyó bienes patrimoniales de gran valor histórico como la Coatlicue de Coxcatlán, la Señora de Tempoal, la Tlazoltéotl de El Zapotal, la Venus de Tamtoc y la Tonantzin-Cihuacóatl del cerro del Tepeyac. El acervo se completó con figurillas de los periodos tlatilca y olmeca, así como elementos etnográficos representativos, entre los que destacan tablas votivas wixárikas, cestería seri y un huipil ceremonial de Chiapas.












