"Fabián Rivera * CP. ""Todos guardan silencio cuando se hace el silencio, la obra ha comenzado. Hasta el espectador llega el olor y la textura de las paredes mohosas y frías de un fuerte edificio. Un personaje semidesnudo tiembla de existir en la oscuridad, iluminado"", así define el poeta y artista plástico Arbey Rivera los primeros pasos de la obra ""Existencia"", que retrata pasajes de la vida del escritor francés Antonin Artaud.
Dirigida por el creador, director de teatro y promotor cultural Abraham Oceransky, ""Existencia"" llevó a cabo una serie de presentaciones en la ciudad de Xalapa, Veracruz, en el teatro-carpa ""La libertad"" espacio cultural donde cerró temporada el 26 de febrero.
""Existencia"", obra inspirada en uno de los grandes artistas franceses del siglo XX, revolucionario del teatro y poeta existencialista, Antonin Artaud, está ambientada en un manicomio, en el cual transcurren, como fondo de escenario, diversas imágenes de la Segunda Guerra Mundial, así como imágenes que provienen del sueño, la inconciencia, y el plano onírico de la realidad.
Perspectiva
Entrevistado por Verónica Mastachi, Abraham Oceransky comenta respecto al origen creativo de ""Existencia"": ""Al principio, cuando leía a Artaud, pensaba que lo habían metido al manicomio, no por loco, sino por surrealista. A veces a los artistas nos llaman locos y es por la calidad de arte que hacemos. Porque somos irreverentes y hacemos cosas fuera de lo común. En realidad, estos locos intentan reparar los errores que tiene el mundo, de generar ideas básicas para el ser humano y reconstruir las relaciones humanas"".
Con un reparto de jóvenes actores y actrices, entre quienes se destacan Leonardo Hernández, Berenice Beavén, Frank Forke, Angélica Zamora y Sandra Peréa, Metzeri Mandujano y Arikel Geróm -interesante camada de nuevos talentos-, la obra es una representación que toca el dolor, la incertidumbre y el drama del ser, sin más aspiración que la de mostrar una creación única y responsable con el arte mismo.
""Es el personaje que representa al poeta, ensayista, actor y loco pero genio Antonin Artaud, de quien Oceransky toma sólo un fragmento de su existencia para enlazar una puesta en escena llena de esa locura sabia, que refleja claramente el deseo de expresar el interior del ser"", explica Arbey Rivera.
""El maestro Abraham es un pilar en el teatro mexicano, su trayectoria artística desde 1965 así lo hace constar. En los años 70 crea la carpa 'Alicia', donde impartía clases de teatro junto con maestros como Juan Gabriel Moreno, Sonia Rangel y Alejandro Jodorowsky"", agrega.
Promoción
Arbey, poeta, pintor y promotor cultural -y dicho sea de paso, bohemio de corazón-, pasa actualmente por una interesante faceta creativa en el desarrollo de una plástica que ha encontrado bastante eco en diversos foros independientes de la entidad y del sureste mexicano. Emplea una técnica mixta en la que utiliza diversos elementos ""clásicos"", como el óleo, pero integra a su universo creativo hilo encerado y textiles, una técnica poco empleada y cuya veta Arbey ha sabido explorar pacientemente.
Además de estos trabajos, Rivera emplea parte de su tiempo a la promoción y gestión de la cultura. Actualmente dirige el ""Puente Cultural del Sureste"", proyecto que busca vincular a artistas de Chiapas, la región sureste y la República Mexicana.
En este contexto, uno de los proyectos que desea traer próximamente a Chiapas es ""Existencia"", ya que considera, ""importante que el público chiapaneco conozca la labor de Oceransky, no sólo por su trayectoria, sino por su capacidad de despertar conciencias"".
""Abraham dedica su vida entera al teatro, vive la libertad en el teatro y su labor incansable no se ve minada aun cuando la realidad de los artistas sea a veces lamentable debido a las inapropiadas políticas culturales existentes en el país"", detalla.
La temporada cerró el 26 de febrero, con funciones de viernes y sábado. ""Sería maravilloso que la temporada se extendiera para marzo, mes en que se cumplirá un año más del deceso del Antonin Artaud, acaecido en el asilo de Ivry-sur-Seine, el 4 de marzo de 1948, sería un merecido homenaje. Desde luego que lo mejor sería si la obra se presentara en la entidad para que el público chiapaneco tuviera la oportunidad de ser parte de esta experiencia escénica que mucho tiene que ver con nuestra existencia"".
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