Uno de los días más felices para Britney Spears tuvo un imprevisto bochornoso, luego de que su primer esposo, Jason Alexander, irrumpiera en la casa de la cantante para intentar colarse en su boda con el actor Sam Asghari, celebrada el jueves.
A través de sus redes sociales, Alexander comenzó a transmitir un video en vivo en el que apareció afuera de la casa de Spears mientras se dirigía a los guardias de seguridad, a quienes les dijo que era un invitado de la novia, su primera y única esposa.
El hombre, quien ante la negativa aseguró que irrumpiría en el evento, logró colarse hasta la casa de su ex, donde continuó transmitiendo en vivo, hasta que fue detenido por seguridad y sometido para su posterior arresto por el Departamento del Sheriff del Condado de Ventura, según información de TMZ.
El abogado de Spears, Mathew Rosengart, dijo a TMZ que estaba “absolutamente furioso”. “Estoy trabajando personalmente con el departamento del alguacil para garantizar que el sr. Alexander sea procesado agresivamente con todo el peso de la ley”, aseguró.
Alexander se casó con Britney en enero de 2004 en una noche de fiesta en Las Vegas. Él y la “princesa del pop” se divorciaron tan solo 55 horas después. A pesar del incidente, el matrimonio se celebró, con unos cien invitados, entre los que estuvieron Bryan, hermano de Britney, aunque sin la presencia de sus padres, su hermana Jamie Lynn y los dos hijos de la cantante.
Britney y Sam se conocieron en 2016 cuando coprotagonizaron el video musical del sencillo de la rubia “Slumber party”. La pareja se comprometió en septiembre de 2021. Esperaban un hijo, que perdieron el 14 de mayo pasado.











