Por culpa de la pandemia, ¿cuánto quedaron a deber los museos a sus acreedores?, ¿cuánto perdieron por taquilla?, ¿cuántas personas debieron despedir?, ¿cuál ha sido la disminución en los salarios del personal? Las anteriores son algunas de las preguntas que busca responder la encuesta en línea Estudio de museos y espacios culturales en tiempos de pandemia, que desde el 5 de marzo, realizan en 886 museos de México y 225 de Centroamérica y el Caribe, la UNAM y otras instituciones. Los resultados serán presentados en mayo de 2021.

“Queremos saber con qué se van a enfrentar las instituciones, cuáles son los daños en su programación, cuáles son las deudas con sus acreedores, el impacto presupuestal; no sabemos cómo van a encontrar sus equipos, sus instalaciones, si han podido solventar esta migración al mundo virtual”, explica Graciela de la Torre, titular de la Cátedra Internacional Inés Amor en Gestión Cultural que organiza la encuesta junto con Coordinación de Difusión Cultural (Cultura UNAM) y el Instituto de Liderazgo en Museos (ILM), en alianza con la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID), el Patronato del Museo Universitario Arte Contemporáneo (MUAC) y Siete Colores.

En entrevista, Graciela hace un recuento de la situación que viven los museos, una crisis que no solo fue causada por la pandemia, pero que sí se ve exacerbada en este momento y reconoce que en todo caso “la crisis de la pandemia sorprendió al sector cultural de México”.

De la Torre, recuerda: “Ya el sector cultura estaba en un estado de salud económica e institucional cada vez más precario, arrastraba padecimientos crónicos como la inestabilidad en las fuentes de trabajo —con el capítulo 3000—, había pocas certezas presupuestales para la puesta en marcha de la programación, y una creciente disminución de la posibilidad de disentir, de apartarse de la directriz oficial.

“Pero con la pandemia vino un abandono de facto de la institución de los museos por parte del gobierno federal. La institución del museo se ha visto obligada a metamorfosearse para migrar al universo virtual sin ningún apoyo: de personal especializado, de equipo y herramientas para ejercer lo que esto demanda”.

De la Torre, quien fue directora de Artes Visuales de la UNAM y del MUAC, considera que existe hoy “un ambiente de pauperización del sector cultural, de indefensión de sus trabajadores, mientras que el gobierno federal celebra el destinar diez mil millones para Chapultepec; no ha servido ninguna voz de colectivos, de grupos, de medios, para que las autoridades reconozcan que estamos en una crisis, en la que está inmersa el sector cultural”.

En ese sentido, plantea que debió ponerse en marcha un ABC de la política cultural para enfrentar esta crisis: “En primer lugar reconocer que hay una crisis; cosa que no ha sucedido. En segundo lugar, tener herramientas para identificar el problema, un diagnóstico. En tercer lugar, diseñar un plan para resolver, tomar medidas y evaluar los procesos”.

A pesar de esto, considera que la crisis del sector cultural no ha sido reconocida ni investigada ni se ha tratado de solucionar a cabalidad. En 2020, la UNAM publicó el estudio Para Salir de la Terapia Intensiva, y las encuestas Impacto del covid-19 en el sector cultural, y Encuesta Nacional de Hábitos y Consumo Cultural 2020. “Por lo que toca a los museos, nunca se ha hecho un estudio por parte del gobierno federal”, aseveró.

La encuesta tiene un alcance regional y participan 42 museos de Nicaragua, 33 de Guatemala, 29 de Costa Rica, 10 de Jamaica, 25 de Honduras, 19 de El Salvador, 28 de Cuba, 7 de Trinidad y Tobago, 5 de Belice, 7 de República Dominicana, 7 de Haití y 29 de Puerto Rico, aunque van aumentar los de este país. De México son 883, entre públicos, privados y mixtos.

Justo uno de los temas novedosos es la participación de los países de la América Central y del Caribe. Sin un diagnóstico no se puede hacer un plan para recuperar, sin un diagnóstico todo lo que se haga es discrecional. “Tuvimos interés por México y por Centroamérica y el Caribe, una región que casi nunca está en el radar, y son nuestros vecinos. Nos interesa saber qué papel van a tener los museos en la reconstitución de la nueva realidad”, indicó.