"Sara Regalado * CP. Luego de casi un año de estar trabajando en los proyectos seleccionados en el Programa de Estimulo a la Creación y al Desarrollo Artístico de Chiapas, el circuito de exposiciones ha comenzado y arrancó con cuatro exposiciones inauguradas en el vestíbulo del Centro Cultural de Chiapas ""Jaime Sabines"": ""øQué onda, vos hijaú"", fotografía de Jesús Hernández; ""Sureño-Circus Frontera Sur"", de Iván Ocaña; ""Las sombras del sueño"", foto-ensayo de María Santiz Gómez; y la instalación libro-objeto, ""Ojos para leer desnudos: Libro para leer en la oscuridad"", de Lucy Ovilla.
En el caso de Jesús Hernández, el fotógrafo presentó 25 de las 28 imágenes entregadas, en las que deja plasmadas diversas caras de las culturas juveniles: punketos, darquetos, escatos, góticos y jóvenes recluidos en la cárcel; se abren ante la lente de Jesús Hernández para mostrar al ser humano con ideologías e identidades tanto propias como colectivas.
""Esta exposición es una manera de presentar a Chiapas, mostrar que Chiapas no sólo es la Selva Lacandona o ciudades rurales o el parachico"", menciona ""El flaco"", como lo conocen sus amigos y quien también se dio a la tarea de captar a jóvenes de comunidades indígenas que van adaptando elementos urbanos para ser llamados ""etnorockers"". Así, su campo de trabajo se situó en Tuxtla Gutiérrez, San Cristóbal de Las Casas, Berriozábal, Villa Crisol, Tapachula y Zinacantán.
Con su cámara, Jesús rompió con los estigmas de que las tribus juveniles son impenetrables y renuentes: ""Soy chavo, también me gusta el rock y de alguna manera me identifico con algunos de los grupos. Por ejemplo, en los toquines, no es llegar con la cámara y empezar a disparar a lo primero que vez, sino estar ahí, ver cómo está el ambiente"".
Por su parte Iván Ocaña, en su ""Sureño-Circus"", utiliza una técnica propia que incluye esténcil, digitalización de imágenes y materiales como chapapote, y a través de ésta cuenta la historia del migrante centroamericano o sudamericano en la región del Soconusco, Chipas: ""El transeúnte migrante está limitado por el área geográfica e ideológica que encuentra al iniciar su viaje, pero al transcurrir el tiempo y estar viviendo ya más de diez años en un mismo lugar, su cambio de vida es inevitable, adaptándose al área geográfica, de tal manera que pueden llegar a conocerla mejor que los propios habitantes de la frontera"", explica Ocaña al pie de una de sus obras. Es importante resaltar que cada obra va acompañada de una anécdota, una leyenda, un chiste o una reflexión entorno a los personajes o situaciones retratados por el artista.
""No se trata de ridiculizar a nadie, sólo ejemplificar con imágenes las acciones que han sido necesarias para mostrar el uso de las costumbres, modales y actitudes morales afectadas principalmente por el proceso migratorio"", afirma.
En su fotografía, María Santiz Gómez, recrea mediante 50 fotografías y textos biling¸es (en español y tsotsil), un diálogo acerca de las sombras, para expresar a los pueblos mayas y otras culturas, las ideas, creencias y sueños chamulas.
Por último, Lucy Ovilla presenta una instalación sobre libros objeto, con el que los espectadores, que también se convierten en lectores e incluso escritores, puedan sentirse partícipes de la creación de un libro.
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