“Daniel Lezama”. Vértigos de mediodía es una retrospectiva de 25 años de carrera del pintor mexicano en el Museo de Arte Moderno (MAM). La muestra, curada por Erik Castillo, cuenta con 40 obras, en su mayoría de colecciones privadas, que abarcan el periodo de 1977 a 2022, que dialogan con obras de Francisco Toledo, Raúl Anguiano y Roger von Gunten.
“Este proyecto es probablemente la culminación de mi carrera en México, creo que este espacio es consagratorio para un artista de la pintura en este país”, declaró Daniel Lezama durante la inauguración, y además agradeció a todos aquellos que lo acompañaron para esta exposición. “Creo que este espacio es un espacio consagratorio para un artista de pintura en nuestro país y lo tomo con mucha humildad”.
El recorrido por la exhibición no es cronológico, sino que se divide en tres ejes que profundizan temas, conceptos y ciclos de Daniel Lezama (Ciudad de México, 1968). Los ejes son “el arquetipo de los niños jardineros”, “historia (sobre) natural de la civilización mexicana”, así como “la montaña genealógica”.
Para la ocasión, Lezama hizo dos obras exclusivas para esta ocasión: Palma y Paisaje mexicano; esta última consta de siete monotipos sobre papel. El trabajo del pintor “neomexicano”, como se hace llamar en un video incluido en la muestra, convocó a un gran público para la inauguración: 779 personas, con exactitud, dentro de la sala renovada del MAM, que se estrenó en esta ocasión.
En el transcurso de la inauguración, largas filas daban fe de la expectativa que causa la obra de Lezama, que no está libre de controversia, entre el público mexicano. En redes sociales ha surgido un debate por la obra La Venus, protagonizada por una niña desnuda. Usuarios de redes sociales discuten sobre si es pertinente exhibir un desnudo infantil en el contexto de crisis de inseguridad, violencia y desapariciones de mujeres, niñas y niños que atraviesa el país.












