Aunque en su vida cotidiana, Fabiola Campomanes se muestra como una mujer actual, libre, sin compromiso y madre de una adolescente, en su actual trabajo en televisión, también es un tanto liberal, pero con dos hijos y un esposo.
Fabiola y Bárbara, su álter ego en El juego de las llaves, son mujeres actuales dueñas de sus decisiones y su destino, sin la imposición de nadie, por ello la actriz confesó que tras terminar la segunda temporada de esta serie de Amazon Prime Video, confirmó que las mujeres pueden y deben de ser libres de hacer lo que deseen sin que haya un escarnio social.
En la ficción Bárbara es una mujer con un negocio pujante de banquetes, tiene un esposo de posición política de izquierda, madre de dos niños y tras su participación en la primera temporada, ella junto a su pareja abren su relación e incluyen a una tercera persona a la relación, la profesora de sus hijos. Para Campomanes, las decisiones que su personaje ha tomado y la manera tan libre en la que se conduce podrían ser controvertidas para ciertos sectores de la sociedad mexicana.
“Me encanta este personaje porque es una mujer fuerte, decidida, que sabe lo que quiere y no teme ir por aquello que aún no tiene. Es una mujer auténticamente libre y a gusto con sus decisiones y eso en ocasiones puede causar escozor en aquellos que no son libres y que se guían por prejuicios y el “qué dirán”. De alguna manera mi personaje reivindica a muchas mujeres que, como ella, toman el control de la situación”, detalló Campomanes.
Si bien las similitudes entre su personaje y ella son diversas, hasta este momento de su vida nunca ha tenido que asistir a una fiesta de intercambio de parejas para salvar su matrimonio; tampoco ha tenido una relación de tres. Sin embargo, confiesa que no descarta nada, pues la vida le ha enseñado que las relaciones humanas van cambiando y, en ese ejercicio, lo que hoy no haría puede volverse una posibilidad en algún momento.
“Desde joven me he considerado una mujer libre, atrevida pero sobre todo entrona, y aun con eso, a lo largo de la vida me he topado con prejuicios que yo misma me he auto impuesto, por la educación o lo que sea. Hacer esta serie también me enseñó a no juzgar y a saber que no hay decisiones erradas, lo que a cada uno le funcione, esa es la correcta. Yo hoy quizá no he hecho ciertas cosas que mi personaje sí, pero tampoco me cierro a la posibilidad porque estamos aquí para atrevernos, experimentar y sobre todo vivir. Reprimirnos no ayuda en nada. Así que si bien yo hoy no hago cosas tan liberales como mi personaje, uno nunca sabe en el futuro”, indicó.











