El clarinetista Pete Fountain, cuyo virtuosismo en el jazz de Dixieland e incontenible ingenio le granjearon el cariño en su natal Nueva Orleans y décadas de fama televisiva nacional, murió de insuficiencia cardiaca. Tenía 86 años.
Benny Harrell, yerno y representante de Fountain, dijo que el músico se encontraba en cuidados para pacientes terminales en Nueva Orleáns cuando dejó de existir a primeras horas del sábado.
Con su ingenio a flor de piel y risa contagiosa, Fountain era la personificación de los oriundos de Nueva Orleáns que saben cómo pasarla bien. Fountain abrió su primer club en Bourbon Street en la década de 1960 para posteriormente mudarse a un escenario más grande en esa avenida, y después estuvo mucho tiempo en un hotel Hilton cercano en Canal Street en la década de 1970.












