Varias decenas de años se encuentran contenidas en la exposición fotográfica “Familias tuxtlecas”, que está resguardada en la casa de la cultura Luis Alaminos Guerrero, ubicada en la 1ª Poniente y 1ª Norte, en esta ciudad capital, donde permanecerá hasta el mes de noviembre.
En esta colección resaltan las fotografías prestadas por la familia Martínez, que aportó alrededor de una decena de imágenes, todas de índole muy tradicional, en las que resaltan atuendos elaborados en telar de cintura.
La familia Martínez debe gran parte de su trascendencia al patriarca, el sastre Federico Martínez Sol, quien hacía los trajes de célebres personajes de la Tuxtla vieja. Y aunque sus cinco hijos ya fallecieron, aún se conserva esta herencia insigne.
De la descendencia de Manuel de Jesús, Fernando, Federico, María Teresa y Rosario, los hijos de Federico Martínez Sol, quedan pocos, todos dedicados a la docencia. Pero, según indicó Sarah Martínez, la vena ilustre también les viene por el lado materno, pues están emparentados con Noé Vázquez Rincón —que era hermano de su abuela—, de quien recientemente se develó una placa en el Museo de la Ciudad, en homenaje a su filantropía, ya que donó el lugar que hoy alberga dicho recinto cultural.
De igual forma la familia Martínez presentó fotos del pequeño Manuel de Jesús, padre de Sarah, mismo que también en fechas recientes fue homenajeado por su gran trayectoria como docente, cronista, historiador y promotor cultural.
La selección de todas las fotografías de la exhibición fue realizada por la promotora cultural y jefa del Departamento de Patrimonio y Acervo Cultural del Instituto Tuxtleco de Arte y Cultura del Ayuntamiento de Tuxtla Gutiérrez, Socorro Trejo Sirvent.
Parte del catálogo también está conformado por la contribución de Roberto Ramos Maza, cuya familia aportó retratos de personajes de la ciudad de principios del siglo XX. Se trata de al rededor de 20 piezas presentadas en orden cronológico, por medio de las cuales puede apreciarse, entre otros detalles, cómo eran la sociedad tuxtleca y el ambiente político en ese periodo.
Por otro lado se encuentra expuesto el altar zoque, cuyos detalles —según destaca Roberto Ramos Maza desde su perspectiva especializada— hablan no solo de la religiosidad y las raíces de las familias sino también de la identidad de estas, porque cada altar es distinto a otro.












