No sabemos si Jennifer Lawrence y su protesta respecto a los bajos sueldos de las actrices de Hollywood tuvo algo que ver o no, pero lo que sí es cierto es que las intérpretes femeninas llevan encabezando los repartos de grandes producciones.
Neytiri (Avatar)
Zoe Saldaña es una chica dura, de eso no hay duda, a juzgar por su participación en Star Trek, Colombiana, Guardianes de la Galaxia y, especialmente, Avatar, película en la que a pesar de sus capas azules podía intuirse la bravura e inteligencia de esta nativa del satélite Pandora que sabía montar sobre dragones, caballos, combatir bestias fluorescentes y, también, disparar flechas venenosas, un arte que la encumbró como salvadora de la función en la epopeya de James Cameron cuya secuela se hace de rogar.
Katniss Everdeen (The Hunger Games)
La protagonista absoluta de la saga distópica escrita por Suzanne Collins fue adaptada en 2012 y protagonizada por una, por aquel entonces, desconocida Jennifer Lawrence, actriz que poco después marcaría un antes y un después en lo que respecta a las actrices de la industria tras protestar por los bajos sueldos de las mismas. Unas intenciones tan reivindicativas como las de una Katniss que, arco en mano, recorrió los submundos del castigado Panem tratando de frenar la tiranía del perverso Snow.
Black Widow (Avengers)
La sensual Scarlett Johansson ha vivido una segunda edad de oro gracias a su papel de Natalia Romanoff alias la Viuda Negra, la única mujer entre Los Vengadores hasta la llegada de La Bruja Escarlata en Age of Ultron. Amante del cuero, tierna y letal por igual, Black Widow demuestra nuevamente la capacidad de Johansson para el cine de acción, un talento que también comprobamos en la no menos adrenalínica Lucy, a las órdenes de Luc Besson.
Selina Kyle (The Dark Knight rises)
Muchos criticaron a Anne Hathaway e, incluso, la llegaron a nombrar como actriz más odiada gracias en parte a su papel de Selina Kyle alias Catwoman en la tercera entrega del Batman de Christopher Nolan. Una crítica con la que al menos este autor no está de acuerdo, pues además de conseguir que borrásemos de nuestra mente la nefasta Gatúbela de Halle Berry (no la de Michelle Pfeiffer por supuesto): Hathaway supo dotar al personaje de estilo, carisma e, incluso, un toque más superhéroico como camarada de Bruce Wayne.
Ryan Stone (Gravity)
Tras una época de escasos éxitos en la gran pantalla, Sandra Bullock pareció resurgir cual ave fénix gracias, especialmente, a su papel de Ryan Stone, la astronauta que quedaba a la deriva en el espacio exterior tras la destrucción de su nave en Gravity. La cinta, una de las más innovadoras de la década y dirigida por Alfonso Cuarón, narraba la odisea de esta heroína intergaláctica con un crudo pasado a las espaldas que resonaba en los confines de la atmósfera mientras ella, poco a poco, trataba de regresar a la Tierra.
Furiosa (Mad Max: Fury road)
Una de nuestra heroínas favoritas de la década es, sin duda, la Furiosa que una gran Charlize Theron defendió en Mad Max: Fury Road, la gran sorpresa de público y crítica del año 2015. De un carisma incluso mayor que su partenaire Max (Tom Hardy), Furiosa es una mujer hecha de tierra, cadenas y gasolina, un ser indomable nació para conducir entre las áridas tierras del desierto y combatir a los villanos motorizados que siembran el terror en los escenarios creados por George Miller.
Rey (Star Wars: The Force awakens)
El esperado regreso de la saga más famosa del cine venía acompañado de ciertos cambios en los que implicaba a su apartado actoral: teníamos un intérprete guatemalteco, otro de color y, especialmente, una mujer como protagonista absoluta de una nueva generación. Independiente, ágil y bruta, la chatarrera del planeta Jakku descubierta por las tropas de la Primera Orden está destinada, según muchos de nosotros, a tomar el relevo de Luke Skywalker como libertadora de una galaxia (nuevamente) en crisis. Nosotros apostamos por ella.












