Miami * Agencias. En el marco del Super Bowl entre los Osos de Chicago y los Potros de Indianápolis, South Beach tuvo un pretexto más para echar la casa por la ventana y organizar fiestas donde pulularon las celebridades.
Jennifer López cantó con su esposo, Marc Anthony, durante la fiesta Ocean Drive/Market America con motivo del Super Bowl XLI, la noche del domingo en South Beach.
Antes de la fiesta de Maxim en el hotel Sagamore, el cantante Nick Lachey pasó caminando por el vestíbulo con su nueva novia, Vanessa Mannillo, del brazo, rodeado por una docena de personas y unos paparazzi al frente.
El wide receiver de los Vaqueros de Dallas Terrell Owens, luciendo una chaqueta oscura y gafas aún más oscuras, llegó fácilmente hasta una escalera lateral, seguido por unos seis guardias personales.
Kid Rock pasó entre la multitud vistiendo un sombrero de hongo y el resto de su acostumbrado atavío, también acompanado por su propio guardaespaldas, mientras el actor Pauly Shore pasó casi inadvertido.
Así fue el Super Bowl este fin de semana en South Beach, el paraíso de moda donde desfilan los famosos y los cuerpos modelados por el ejercicio y el bisturí, tanto dentro de los clubes como en las playas de la zona. Otras celebridades incluyeron a Jamie Foxx, Paris y Nicky Hilton, y el autoproclamado rey de South Beach, Shaquille O'Neal.
Los curiosos se conformaron con ver llegar a la alfombra roja a famosos como Spike Lee, K-Fed y Ludacris.











