A pesar de que el presupuesto para 2023 del Fondo de Cultura Económica tiene un déficit de 170 millones de pesos que deberán negociar mediante ampliaciones, Paco Ignacio Taibo II, director general de esa editorial, aseguró que les va “a toda madre” y que están trabajando con números negros.
Al presentar, como había prometido, su balance de logros y avances que durante este 2022 alcanzó la editorial mexicana a su cargo, Taibo II reconoció que para 2023 tienen un déficit de 170 millones de pesos ante el presupuesto que les fue asignado por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público para el próximo año.
“Estamos subpresupuestados como todos los años, parece ser una tradición dentro de la financiación que hace la Secretaría de Hacienda, pero ese es un problema a iniciar en enero, discutir en enero y volver a recorrer el camino de las ampliaciones presupuestales”, indicó.
En la presentación del Informe 2022 del FCE, Luis Enrique Miramontes, gerente de administración, declaró: “Nos faltan 170 millones de pesos para el 2023, ese es el déficit para mantener el presupuesto que ha tenido el Fondo en los últimos años”.
Paco Ignacio Taibo II aseguró que a principios del año parecía posible alcanzar las ventas del 2019, donde la editorial alcanzó una facturación de más de 270 millones de pesos por casi 3 millones de libros vendidos; sin embargo, no alcanzaron esa cifra y cierran 2022 con una facturación de 222 millones 514 mil pesos y 2 millones 982 ejemplares vendidos, según los datos ofrecidos por Antonio Hernández Estrella, subgerente de comercialización.
Taibo dijo que las librerías de Educal arrojaron un aumento del 40 % respecto a los años anteriores, que con los Librobuses visitaron 559 municipios, la mayoría de los cuales no cuentan con librerías, y que en tan solo cinco operaciones, a partir de septiembre, tuvieron grandes éxitos.
Sin embargo, el funcionario reconoció que hay “carencias y debilidades” en el aparato FCE-Educal-DGP, como es “la eterna demora” de la fusión formal de las tres dependencias, los presupuestos deficitarios para 2023, la crisis de la filial en Perú, las debilidades de distribución en España, la necesidad de producción de miles de libros para abastecer las salas y clubes de lectura y “la debilidad financiera” de una cuarta parte de las librerías.












