FCE no disminuirá el número de librerías

Interior de la librería José Emilio Pacheco. Cortesía
Interior de la librería José Emilio Pacheco. Cortesía

El Comité de Control y Desarrollo Institucional, del Fondo de Cultura Económica (FCE) tomó nota de las medidas de austeridad, ahorro y contención de gastos acordadas por la institución para hacer frente a las restricciones presupuestales del actual y del próximo año.

A través de un comunicado, la editorial estatal reconoció que si bien cerró dos librerías no autosostenibles en el aeropuerto de la Ciudad de México, tiene planeado abrir otras dos sobre nuevas bases de sustentabilidad, en asociación, respectivamente, con el Ayuntamiento de Toluca y con la Universidad Autónoma de Querétaro.

La primera llevará el nombre de Sor Juana Inés de la Cruz; en tanto que la segunda, el de Hugo Gutiérrez Vega. En cuanto a las filiales internacionales, el COCODI determinó que la suspensión de operaciones de las librerías de Brasil y Venezuela no cancele la permanencia de la filial como distribuidora de libros y promotora de autores mexicanos, con una reducción significativa de personal y gasto, y sin incurrir en las erogaciones que supondría la liquidación de las sociedades mercantiles que el Fondo sostiene en esos países.

En la presente administración se han puesto en operación dos importantes espacios del Fondo en América Latina, sobre bases de cooperación internacional y racionalidad económica, para ello no se contrató ninguna deuda ni se adquirieron compromisos financieros. El centro cultural Carlos Fuentes, abierto en Quito, contó con la aportación de un valioso inmueble del gobierno ecuatoriano, y el centro cultural Arnaldo Orfila Reynal, inaugurado recientemente en Buenos Aires, fue producto de la continuidad de esfuerzos institucionales de tres administraciones federales, desde que se adquirió el terreno en 2003 este ha visto quintuplicado su valor en 13 años.

En el plano de las actividades editoriales, entre otras medidas de racionalidad económica el Fondo determinó dar por concluido el proyecto de la colección Obras Reunidas por duplicar la oferta editorial, por sus altos costos de producción y por las bajas ventas.

En lo que va de 2016, las medidas de austeridad y contención de gastos  permitieron ahorros por 20.7 millones de pesos.