"Sara Regalado * CP. Fue hace un año cuando comenzó a moverse el andamiaje para dar vida a la Orquesta Esperanza Azteca Chiapas, agrupación que es hoy por hoy una de las más sobresalientes de esta conjunto de orquestas impulsadas por Fundación Azteca.
Desde un principio, y como lo ha mencionado a este medio en diversas ocasiones el director de la orquesta y coro, Rodrigo Díaz Bueno, el objetivo del proyecto, más que hacer músicos brillantes, es formar a seres humanos integrales, a quienes desde temprana edad se les inculquen los valores de la responsabilidad, la disciplina y el trabajo, pero también la sensibilidad que da el arte.
""El proyecto no es la orquesta, el proyecto son los niños y el pretexto es la música; el objetivo de esta orquesta es que los niños por la tarde no estén perdiendo el tiempo o aprendiendo cosas nocivas o abandonados en su casa porque sus papás no tienen la manera de estar con ellos. Aquí se inculcan los valores emocionales a través del trabajo en grupo, la puntualidad, el respeto a los compañeros y a los materiales, el manejo de la frustración y cómo enfrentar las limitaciones"", aseveró Díaz Bueno.
Con este sentido de formación y enseñanza, y habiendo tenido una magna presentación en el mes de febrero, en la que el presidente de Grupo Salinas, Ricardo Salinas Pliego, aseguró que era la mejor de las orquestas infantiles que había escuchado, nuevamente tomaron el escenario del Teatro de la Ciudad ""Emilio Rabasa"", para festejar su primer aniversario.
El concierto se desarrolló con un repertorio muy similar al preparado para la presentación de la orquesta, con piezas como ""Terra Nova"" y ""Startfleet"", de Richard Meyer; extractos de la Novena Sinfonía de Ludwig Van Beethoven; el Concierto 5º de Brandenburgo, de Johan Sebastian Bach, para el cual se realizó un ensamble de flauta violín y clavicordio; ""El Mesías"", de Georg Frederich Handel; ""Oh Fortuna"", de la cantata ""Carmina Burana"", de Carl Orff; para cerrar nuevamente con ""Las chiapanecas"", de Juan Arozamena.
Rodrigo Díaz Bueno, especialista en violonchelo y que estuvo desde el principio en el proyecto de las orquestas Esperanza Azteca que se han conformado en diversas partes del país, se mostró notablemente emocionado por los resultados que se han obtenido tras un año de trabajo con 260 niñas y niños, pues, como expresó, la agrupación pasó a ser ""de una orquesta de cartón a una verdadera orquesta"", esto en referencia a los métodos de enseñanza que utilizaron al principio del proyecto, ya que los niños construyeron su propio instrumento con cartón y, al estar escuchando determinada pieza, la cantaban y hacían como si estuvieran ejecutando la pieza con su instrumento, lo que les ayudó a familiarizarse primero con éste.
""Un instrumento de cuerda al principio suena muy mal, porque lo tienes que tomar de una forma rara, ejecutarlo con un arco y presionar las cuerdas con la mano al mismo tiempo. Esa combinación al principio da como resultado un sonido feo; los niños entonces se cargan de tensiones y luego es muy difícil resolver eso. Pero cuando se acostumbran a cargar los instrumentos de cartón, ellos van tocando sus piezas, las cantan y se acostumbran al instrumento de una forma relajada; entonces, cuando toman el instrumento real ya saben hacerlo"", explicó Díaz Bueno en uno de los ensayos en los primeros meses de la orquesta.
El evento sirvió también para reiterar el compromiso de Fundación Azteca Chiapas, presidida por Luis Armando Melgar, para la conformación de dos orquestas más, una en San Cristóbal de Las Casas y otra en Tapachula.
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