Festival Infantil de Teatro llega a su fin

Festival Infantil de Teatro llega a su fin

Dulce o travesura es una puesta en escena en la que participan los alumnos de la Academia de Teatro de la American School Foundation, bajo la dirección del actor Ulises Soto. Esta pieza fue montada en el foro La Puerta Abierta el día jueves como parte de las actividades del Primer Festival Infantil de Teatro, que hoy llega a su final.

El también creador de la obra, Ulises, charló con Cuarto Poder y dijo que esta fue pensada para un festival de Halloween que se lleva a cabo en el American School, y posteriormente crearon La niña de los fósforos para el Winter Festival, que es una de las principales actividades del citado colegio.

“La pieza, de poco más de 20 minutos, surgió de la necesidad de encontrar una obra en donde todos los integrantes de la academia pudieran participar integrando títeres, y que también pudieran estar en el escenario sin importar el rango de edad, ya que en la Academia de Teatro hay alumnos de todos los niveles educativos y no hay un protagonista como tal”, dijo Soto.

Asimismo, destacó que la obra no cuenta con diálogos y que todo se deja al movimiento corporal de los actores y a la música. Esto permite que los niños identifiquen un diálogo interno, el cual trabajan de manera intuitiva, siendo eso lo más preciado, porque el texto puede olvidarse, pero si los actores conocen lo que sus personajes quieren decir, sabrán encausar lo que la obra propone.

Indicó que la pieza nació también a partir de aprovechar el espacio que tienen en el colegio, que es muy grande y donde el sonido se pierde, y eso de tener micrófonos en mano siempre le ha parecido fatal para la expresión corporal; por ello optaron por dejar todo al movimiento y la música.

Teatro

Ulises Soto comentó que es una buena idea que las escuelas privadas de la capital chiapaneca estén incluyendo el teatro como una materia dentro de su oferta educativa. “Es una iniciativa excelente. Es algo que todas las escuelas deberían hacer, porque hay una necesidad discursiva de los niños, aunado a una necesidad comunicativa, y no hay arte más completo que el teatro, que permite que los niños puedan conocer otro tipo de disciplinas”, indicó.

Añade que a partir de hacer teatro los niños pueden conocer también las artes plásticas o bien la música. “En esta obra los niños conocieron la plástica al elaborar los títeres, o bien conocieron la importancia de la música como medio comunicativo”, resaltó.

Dijo que actualmente los niños ya son creadores y es plausible que existan festivales como este en el que el teatro es hecho por niños, lo que los convierte en creadores de arte porque ya son parte activa de la producción artística y se toman en cuenta sus decisiones creativas.

“En una obra que estamos montando tomamos en cuenta las ideas, las inquietudes discursivas de los participantes”, agregó.

El actor de obras como Cronotropo comparte que ya ha tenido otras experiencias como creador y director de puestas en escena en las que participan niños, pero que estas han sido dirigidas para un ambiente comunitario.