"Festival ""Rosario Castellanos"""

"Sara Regalado * CP. Rosario ya lo había dicho, aunque con una descripción mágica y metafórica; fue ésa la forma en que por estos días se vivió Comitán de Domínguez, que se inundó de la imagen de su hija predilecta, en el marco del 108 Festival Internacional de la Culturas y las Artes ""Rosario Castellanos"": ""Las aceras son de lajas, pulidas, resbaladizas. Y lo demás de piedra. [...] Los balcones están siempre asomados a la calle, mirándola subir y bajar y dar vueltas en las esquinas. Mirando pasar a los señores con bastón de caoba; a los rancheros que arrastran sus espuelas al caminar; a los indios que corren bajo el peso de su carga. Y a todas horas el trotecillo diligente de los burros que acarrean agua en barriles de madera. [...] ahora empezamos a bajar la cuesta del mercado. Adentro suena el hacha de los carniceros y las moscas zumban torpes y extasiadas. Tropezamos con las indias que tejen pichulej, sentadas en el suelo. Conversan entre ellas, en su curioso idioma, acezante como ciervo perseguido. Y de pronto echan a volar sollozos altos y sin lágrimas que todavía me espantan, a pesar de que los he escuchado tantas veces. [...] se oyen los granos de arroz deslizándose contra el metal de la balanza. Alguien tritura un puñado de cacao"".

En honor de esta sensibilidad para capturar y luego explicar los más pequeños detalles de la vida y de la cotidianidad; en honor de su sapiencia y su inspiración, a su corazón y su mente, con el afán de reconocer su gran legado, se realizó la décima edición del festival que lleva su nombre.

La plaza central comiteca se convirtió en un multiforo cultural en el que desfilaron libros y lectores, discos y melómanos, arte plástico y sus amantes, además de diversas estatuas vivientes, algunos representantes de personajes de la cultura mexicana como las adelitas, la diosa azteca Ixchel, la catrina y otras personificaciones que hipnotizaron al público en su andar por el adoquín del Parque Central.



Cartel

Entre los espectáculos que se pudieron apreciar en el marco de este festival estuvo la presentación del Cuarteto de Cuerdas ""Nauhyotzin"", de la Universidad Veracruzana, integrado por jóvenes músicos que tienen como objetivo rescatar la música mexicana de concierto y a sus compositores. El Teatro de la Ciudad ""Junchavín"" fue el foro que enmarcó piezas de compositores como Manuel M. Ponce, quien en sus creaciones tiene influencias del folclor mexicano, pero con un estilo europeo; Severiano Paniagua, a quien se le atribuye la composición de la primer pieza mexicana para cuarteto. Con chelo, viola y primer y segundo violín, los jóvenes provenientes de Veracruz interpretaron tres movimientos de esta pieza. Presentaron también uno de sus más recientes estrenos, ""Eusódica del México Colonial"", de Emanuel Arias.

Ese mismo sábado, por la noche, el ritmo poblano sonó fuerte y divertido con el grupo versátil para niños ""Monedita de Oro"", que llegó al escenario principal con toda la energía para poner a bailar y cantar a cientos de niños con sus padres, quienes para las 20 horas ya tenían repleto el espacio otorgado al público en el llamado Teatro del Pueblo.



Con rolas que fueron muy bien coreadas como ""Mi papá panzón"", ""El agua se acaba"", ""Vamos a reciclar"", ""Que se divorcien"", ""Los 100 pesos"", entre otras, Erich Amigón, Alfredo Lima, Nicolás Macuil y Juan Morales hicieron de las cumbias, el rock, la charanga y otros sones, motivo de diversión familiar.

Para el último día de actividades del festival, el domingo, además de la presentación de la obra ""EntreSabines"", del grupo ""Vámonos Teatreando"", en el Parque Bicentenario de aquel municipio sureño, se presentó el Grupo de Jóvenes Talentos de Danza Contemporánea del Centro Estatal de Bellas Artes, de Yucatán, que con un despliegue de movimientos rítmicos guiados por música pasional e intensa de todos los géneros, lograron cautivar al público que esa tarde se dio cita en el Teatro de la Cuidad ""Junchavín"". El discurso de cada una de las piezas presentadas eran las emociones, desde al amor hasta el odio, del el enojo al placer, de la soledad al enamoramiento. Un espectáculo cultural digno de cerrar, en el Teatro de la Ciudad, el 108 Festival Internacional de las Culturas y las Artes ""Rosario Castellanos"", que durante cinco días tuvo un despliegue de talento local, nacional e internacional en el mundo de la cultura, las artes y el espectáculo, lo que puso los reflectores en el colonial municipio de Comitán.



Los negritos en el arroz

Aunque en entrevista, los integrantes del Cuarteto de Cuerdas ""Nauhyotzin"" confesaron no haber tenido algún acercamiento a la figura o a las letras de Rosario Castellanos, se propusieron buscar en internet, por lo menos, el poema que venía en los carteles que publicitaron el Festival ""Rosario Castellanos"".

Para el día domingo, último día de actividades del festival, el espectacular donde se anuncian los eventos del Teatro ""Junchavín"", lucía: ""Danza contemporanio a las 18 horas"". Afortunadamente, para cuando la gente se disponía a disfrutar este espectáculo, ya se había remendado el errorcillo y se cambió el ""io"" por el ""ea"".

Para que los conciertos nocturnos en el Parque Central sonaran nítidos y fuertes, se tenían que hacer pruebas de sonido por la tarde; lo malo es que estas pruebas coincidían con los foros académicos que se realizaban en el auditorio del Centro Cultural ""Rosario Castellanos"". Aunque ya se había establecido un límite de tiempo para que dejaran de sonar los tamborazos y las pruebas de micrófonos, y a pesar de que la dirección del mismo Centro Cultural reportó desde el inicio del festival esta situación molesta para los ponentes de las conferencias y su público, hasta el último día se presentó esa situación. ""Disculpen, pero los tamborazos me quiebran el corazón"" expresó la conferencista Beatriz Ramírez Guillermo, quien decidió llevar a su público a un salón más pequeño y modesto, pero también más íntimo, para poder dictar su ponencia.

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