Festivales aún no definen su agenda

La contingencia sanitaria provocada por la pandemia de covid-19 está impactando en los festivales de cine mexicanos programados para la segunda mitad del año.

Mientras el Guanajuato International Film Festival (GIFF) ha recorrido su realización a septiembre, posponiéndose así dos meses, Feratum, especializado en cine de género, contempla programación online.

Guadalajara, que se realizaría en marzo, desea una edición física, pero aún no cuenta con fechas tentativas y Morelia se sostiene por el momento para fines de octubre, esperando indicaciones de las autoridades, que han comentado una probable segunda ola de coronavirus ese mes.

Desde hace dos meses Sarah Hoch, directora del GIFF, ha trabajado con su equipo para que el certamen se realice de manera física en lo posible. Normalmente julio era el mes en que San Miguel de Allende y la capital del Bajío se vestían de cine, hoy las cosas cambiaron.

“Estamos considerando autocinemas, más muestras al aire libre con espacio para la gente, pero con máscaras, gel y todos los lineamientos que existen para la salud”, indica Hoch.

El año pasado el GIFF regresó al Auditorio Estatal como sede principal. Con capacidad para mil 800 personas, señala la directiva, ya contemplan una reducción en su aforo de 25 %, dependiendo de las indicaciones sanitarias.

Algo similar ocurre en Europa. El Festival de Huesca, España, especializado en cortometraje, ha mantenido sus fechas para junio, pero con varias restricciones.

Su programación estará disponible gratuitamente online y en el Teatro Olimpia, la sede principal, solo aceptará 130 personas.

Feratum, especializado en cine de horror, fantasía y ciencia ficción, contempla su realización en Tlalpujahua, Michoacán, en los primeros días de octubre, pero también a expensas de indicaciones de salud.

“Estamos viendo si se hace presencial u online, quizás una cosa combinada. Las convocatorias ya están abiertas”, apunta Miguel Ángel Marín, director del certamen.