Fiebre coreana invade México

Fiebre coreana invade México

El crecimiento del k-pop en el país ha sido constante desde 2012, cuando se realizó el primer concierto del género. Desde entonces, acumulan más de 200 presentaciones, con picos recientes que superan las 60 en un solo año.

En paralelo, más de 2.2 millones de personas están registradas en las bases del Centro Cultural Coreano en México, de las cuales más de 500 mil pertenecen al fandom de BTS, lo que refleja el tamaño y la organización de esta comunidad.

Porque BTS no solo llena estadios o rompe récords en plataformas, también mueve economías, impulsa el turismo y redefine la industria musical con el k-pop. La próxima transmisión de sus conciertos en Cinépolis desde Corea y Japón, es una extensión de ese fenómeno global que, en México, encontró uno de sus públicos más activos.

Caso extraño

Esa hazaña ha sido seguida de cerca por instituciones culturales que identifican en México un caso particular dentro de la expansión global del k-pop. La consolidación de comunidades, su capacidad de organización y el interés por entender el fenómeno más allá de la música han sido factores clave en su crecimiento sostenido.

Para América Tessan, directora de Comunicación y vinculación del Centro Cultural Coreano en México, este desarrollo no es casual, sino resultado de una base de fans que creció muy rápido con el tiempo. “Parte de que exista el Centro Cultural Coreano fue por el interés de los fans. Desde el inicio vimos cómo crecían las comunidades, cómo se organizaban y cómo había una necesidad real de entender la cultura más allá de lo visual o de la música, lo que terminó por consolidar este interés en algo mucho más amplio”, señala.

Una ciudad con ritmo

El impacto por BTS no se queda en la percepción: también se refleja en cifras. De acuerdo con datos de plataformas digitales, la Ciudad de México se colocó como la ciudad que más escucha al grupo a nivel global en Spotify, superando a capitales asiáticas como Seúl o Yakarta.

Solo en la capital, el grupo registra más de 700 mil oyentes mensuales, mientras que el país concentra una parte significativa del consumo global de su más reciente álbum.