Fiesta de Enero| carnaval o celebración tradicional

René Araujo / Corresponsal * CP. Para los investigadores locales, la discusión se centra en los momentos de transformación de un rito en una celebración popular, pues es en este punto donde se encuentra la fuerza de la identidad chiapacorcena.

Distintos momentos históricos han cambiado el sentido de la celebración, pero también han permitido su continuidad y vitalidad.

El cambio de los atavíos del Parachico, la polémica del género de las Chuntás o el sentido de algarabía distraen la atención del estudioso de las tradiciones, pero también le entregan elementos de análisis y de comparación que bailan y gritan con alegría y desenfreno en los días de enero.

Ellos, los investigadores, intentan encontrar en los archivos, los documentos que hagan mención a la situación que la tradición oral sitúa en los anos 20´s, donde un jefe político ordena a la población que las danzas de las Chuntás se realicen en las tardes, pues es deber de la población realizar las actividades religiosas fuera de los horarios de las actividades cotidianas.

Las mujeres protestan ante los abusos de la decisión y de las faltas de respeto del sector masculino de la población, en un caserío poco iluminado. No volverán a participar en las fiestas tradicionales mientras prevalezca dicha situación.

Los hombres deben sustituir a las mujeres en la danza, el cacicazgo político no puede ser desobedecido y el tradicional no debe de ser ofendido.

Lo que si es comprobable, es que en los anos posteriores, la celebración sufre nuevos cambios que la transforman, el regreso de algunos jóvenes que estudiaron en el exterior o que visitan la comunidad, traen nuevas formas de celebración.

La forma carnavalesca dan paso a personajes extranos, a ridiculizar la figura femenina, y las caracterizaciones de prostitución sustituyen los atavíos locales.

El investigador Heber Matuz recuerda que es la inclusión del carnaval europeo lo que aniquila las formas tradicionales. La influencia espanola en las costumbres consolidan la exclusión de género sobre la conciencia y conocimiento precolombino.

Solo hasta hace algunos anos algunas personas preocupadas por la preservación cultural chiapacorcena han permitido conocer aspectos de esta fiesta. Su carácter de identidad, la importancia en este pueblo.

Es Chiapa de Corzo quien se reconoce a sí misma para continuar con su danza vital. Es un sonido de tambor que acompana cada fiesta y el bailar del Parachico, quien sin importarle la discusión establecida por la falta de una rama que adornaría el chinchín de jicalpestre sustituido por uno de latón, levanta una mano enguantada a la altura de la máscara de palo para continuar su recorrido siguiendo al patrón de la fiesta por todas las calles del pueblo.