Figuraciones en torno a la guerra, en San Carlos

Obras de Carlos Orozco Romero y Jesús Guerrero Galván son parte de “Pretérito en tiempo presente”. Cortesía
Obras de Carlos Orozco Romero y Jesús Guerrero Galván son parte de “Pretérito en tiempo presente”. Cortesía

Una inmersión en el terreno de la guerra desde múltiples miradas y épocas. Esa es la lectura de la exposición “Pretérito en tiempo presente. La guerra en el siglo XX(I)”, en el Museo Nacional de San Carlos, que reúne una treintena de obras de artistas como Leopoldo Méndez, Isidoro Ocampo, Jesús Guerrero Galván, Alfredo Zalce, Luis Arenal, Alberto Beltrán, Carlos Orozco Romero y Pablo O’Higgins, entre otros más.

La exhibición, que permanecerá abierta hasta el 7 de mayo de 2023, también incluye impresiones contemporáneas del fotógrafo alemán Olf, quien se ha dedicado en los últimos años a registrar los conflictos bélicos que se desarrollan en el mundo, sobre todo en Europa, obtenidas a partir del negativo digital de series como “Kiev” y “Along the Rust”.

“La muestra se centra en dos componentes. Por un lado, está el gráfico y pictórico, que suma 29 obras que provienen de la Academia de Artes de México, conformado por cuatro obras de Zalce, cuatro más de Beltrán, dos de Méndez, y algunas más de artistas rusos, ucranianos y norteamericanos”, apuntó Mantilla.

El segundo componente contiene las impresiones fotográficas de Olf. “Él es un fotógrafo extremo, que concentra su trabajo en situaciones o en lugares de riesgo, no sólo en el contexto de guerra, sino que también desde rascacielos o en lugares inhóspitos, lejanos y peligrosos para hacer una toma fotográfica”, destacó.

El planteamiento de la exposición, detalló, se basa en el uso de la idea de “supervivencia”, acuñada por el teórico de la imagen Aby Warburg, con la intención de crear un dispositivo que, a partir del uso de diversas formas visuales, permita el establecimiento de mecanismos de reflexión crítica.

La idea que Warburg plantea, de manera puntual, es la exploración y la relación indirecta de imágenes contemporáneas respecto de las que muestran una idea de la antigüedad. “Ahí es donde el concepto de supervivencia funciona; es decir, en esta aparente incongruencia de un pretérito en tiempo presente que supone que las imágenes contemporáneas tienen o pueden encontrar una relación con imágenes producidas en el pasado”, señaló.

Por esta razón, abundó Mantilla, “lo que hacemos, sobre todo en el recorrido de esta exposición, en particular al centro del recorrido, hay un ejercicio donde ponemos siete fotografías de Olf junto con el mismo número de obras gráficas para mostrar cómo una obra creada en 1953 tiene una correspondencia total con una fotografía tomada hace unos meses, sin que los artistas se conocieran”.