El Encuentro Koya 2021, organizado por el proyecto de danza clásica Errante, que encabeza la maestra Sheila Rojas, llegó a su fin con la presentación de cinco piezas dancísticas en el Teatro de la Ciudad Emilio Rabasa.
Las actividades comenzaron con una obra inspirada en un poema de Efraín Bartolomé y titulada “Para desinfectar el cielo”, de la autoría de Francisco Villalobos e interpretada por María de los Ángeles Argüello y Mauricio Antonio Álvarez.
El segundo número de la noche fue “Gusanos de seda”, dirigida por Mónica Sarabia e interpretada por Kim Sandoval. Esta creación aborda el tema del tiempo y la memoria, partiendo de las siguientes preguntas: ¿cómo es que funciona la memoria?, ¿cómo es que van construyéndose los recuerdos en la mente? y ¿de qué manera resulta la memoria tan importante y tan fundamental para la construcción de identidad de cada persona?”.
Después fue el turno de “Ningún hombre”, de Ezequiel Romero, cuya temática se centra en la evolución del hombre, situando el cuerpo como un ser viajero y sin rumbo fijo que ha transitado por diferentes caminos a lo largo de su propia historia, para convertirse en “el cuerpo nómada tratando de encontrar un sentido y un lugar en el espacio”.
Posteriormente subieron al escenario más de diez bailarines que fueron parte de los talleres impartidos en el Teatro de la Ciudad como parte del Encuentro Koya. Y para el cierre de las presentaciones se pudo disfrutar una obra creada por Alexander Herrera, titulada “Las montañas del sureste”, sobre el despojo de los pueblos indígenas del estado de Chiapas hasta el levantamiento armado del Ejercito Zapatista de Liberación Nacional.












