Con saldo a favor concluyó la edición 29 de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara. Asistieron más de 792 mil personas para conocer la oferta de las mil 983 editoriales procedentes de 44 países. Los lectores jóvenes abarrotaron las instalaciones en distintos días, pero también se destacó la asistencia de 173 mil pequeños a la FIL Niños.
“Al menos la mitad de los asistentes o más, son jóvenes.
Estamos hablando del 70 %. La cantidad no es el único factor del éxito, es uno de varios que tiene la feria. Hay muchos escritores, de mucha e incuestionable calidad. Esta feria está asociada a muchos factores cuantitativos, pero también cualitativos”, dijo el presidente del patronato de la FIL, Raúl Padilla López, en respuesta a las críticas sobre el riesgo de confundir la cantidad de visitantes con el éxito.
A futuro se irán programando mayores actividades para adultos mayores, “es una idea acertada, así como tenemos FIL Niños, hasta por razones demográficas somos naciones donde la pirámide demográfica apunta al engrosamiento de este segmento de la sociedad, un segmento que goza con mayores indicadores de calidad de vida y no hay mejor encuentro que el ligado a actividades culturales, artísticas y de lectura”.
En el corte de caja, la administración salió a favor. La organización de la FIL costó 92 millones de pesos y tuvo ingresos “un poco superiores, mismos que se canalizan para desarrollar una serie de actividades del fomento a la lectura en el transcurso del año”.
Las editoriales informaron ventas estimadas por 42 millones de dólares. En el mercado de negocios editoriales asistieron 20 mil 517 profesionales del libro. El Salón de Derechos se concretó tres mil 600 citas de negocios con la participación de 27 países.












