Florescano traza rumbo del juguete

"México * Agencias. El trompo gira en el aire, traza un círculo perfecto entre el polvo. A su alrededor, gritos de ninos. Todo está preparado al modo de un rito inagotable, todo es entusiasmo, risa, fiesta.

Donde hay un trompo, hay un nino mexicano feliz, y si al trompo se suman el balero, los boxeadores de madera y la serpiente de carrizo, el cuadro está completo.

El juguete mexicano es una de las formas de expresión cultural que nos permiten asomarnos a nuestro pasado y nuestra memoria, según nos explica el historiador Enrique Florescano, quien visitó la ciudad de Monterrey durante la pasada edición de la Feria Internacional del Libro.

Entusiasmado, el coordinador de ""El juguete mexicano"", un libro editado por Taurus, nos explicó que, a su parecer, el coleccionista es el factor decisivo para la conservación del juguete tradicional en nuestro país.

""El investigador y el ensayista han llegado tarde, han llegado después al tema del juguete. Antes de ellos, ha habido apuestas importantísimas, como las del Doctor Atl y Diego Rivera, pintores que supieron rastrear, indagar y acumular algo de lo esencial del juguete mexicano"".

Así, aunque el coleccionismo alrededor del juguete le lleva cierta ventaja al ensayismo en México, también es de senalar que ""hay un coleccionista que ha venido a establecerse como una especie de suma de esos esfuerzos, y me refiero a Carlos Monsiváis. La contribución de Monsiváis y su 'Museo del Estanquillo' a la supervivencia del juguete mexicano es extraordinaria. Aunque el reconocimiento de que el juguete forma parte de la cultura popular es muy tardío, Monsiváis se ha encargado de que ese reconocimiento no sólo no decaiga, sino que incluso se incremente"".

zA qué jugaba usted de pequeno? El investigador nos responde que, dado que creció en un pequeno pueblo veracruzano, toda su infancia estuvo poblada de baleros, trompos, matracas y otros juguetes que, hoy, vistos a la distancia, parecen pertenecer al reino de la nostalgia.

""Pero lo mejor de todo es que no tienden a desaparecer. Mientras haya población rural en México, mientras haya cultura indígena y popular, habrá juguetes tradicionales"", acotó.

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