Las denuncias que señalaban a la “tiktoker” María José Villavicencio por el delito de fraude ya se han oficializado, luego de que el productor de televisión Rodrigo Fragoso compartiera una publicación, en su cuenta de Twitter, en donde demuestra el documento que valida el comienzo de una carpeta de investigación en contra de la también conocida como “Empresaria Multimillonaria”, pues aseguró que perjudicó a la empresa Fragsali Talent Agency para la que él trabaja.
La relación laboral entre Villavicencio y Fragoso comenzó a principios de junio, cuando la influencer pactó con Fragsali Talent Agency que viajaría a México, en el marco de los premios MTV MIAW, para participar en su décima edición. De acuerdo con una carta, compartida por el empresario mexicano, María José aprovecharía su estancia en nuestro país para aparecer en algunos medios de comunicación y conceder una serie de firmas de autógrafos.
“Incluso, ella unos días después subió una imagen a sus redes oficiales en donde figuraban nuestro contacto y su disponibilidad para ser contratada del 9 al 25 de julio”, dicta el documento, publicado en la cuenta de Twitter de Rodrigo Fragoso.
De acuerdo con esta misma carta, a su llegada a México, el empresario, María José y su hermana Estefania Valeria Gallego Celi, que es manager de la famosa se reunieron para coordinar las actividades en que participaría a lo largo de su estancia en nuestro país. De la misma manera, Villavicencio recibió el 50 % de pago —de cada una de las ocho fechas en la que llevaría a cabo un evento— equivalente a 13 mil 418 dólares.
La primera presentación de la “Empresaria Multimillonaria” tuvo lugar el 9 de julio, en el que María José salió al escenario para saludar a la concurrencia del LX Locx Club —un centro social de temática queer—, antes de partir, Villavicencio también se fotografió con algunas de las personalidades que forman parte del club, en las que la carta señala específicamente a un grupo de “chicas travesti y trans que pertenecen al show del lugar”.
Si bien en su interacción con la comunidad de LX Locx Club todo ocurrió sin percances, en el momento que ya se encontraban en el transporte que las conduciría de vuelta al hotel, donde estaban hospedándose, María José y su hermana visibilizaron su molestia hacia la logística de Fragsali Talent Agency, por no evitar que se les retratara con personas que pertenecen a la comunidad LGBT+.
El documento indica: “Debían de cuidar la imagen de María José porque no les parecía estarse tomando fotografía con chicos sin playera y hombres con vestidos baratos y maquillaje de payasos”, mientras se reían a carcajadas, justificando su postura con el argumento que la “youtuber” busca ser relacionada con una imagen familiar.
La carta explica que la empresa se comprometió a solicitar a las personas que si en futuros eventos se acercaban a retratarse con Villavicencio, lo hicieran “con una playera en todo momento, para que la artista se sintiera cómoda”.
Del 10 al 14 de julio, la influencer participó en otras actividades públicas en las que se le proveyó de alimento, servicios estéticos —en los que intervino un cirujano plástico— y otras atenciones como el obsequio de tenis y zapatos, con el objetivo que María José subiera historias a sus redes sociales y las y los patrocinadores obtuvieran publicidad, a cambio de los servicios gratuitos que le fueron ofrecidos, pero eso no ha ocurrido hasta la fecha.
En los subsecuentes días, María José canceló entrevistas que ya habían sido pactadas en medios de comunicación, pues aseguró que ella se había hecho acreedora de la fama de la que hoy goza gracias a las redes sociales, por lo que los medios de comunicación tradicionales “no representan nada”, y en las entrevista a las que sí asistió se comportó “muy prepotente”.











