Después de 10 días de viaje por Perú, Geraldine Bazán, de 33 años, sigue sin perdonar a su marido, Gabriel Soto, de 40, que fue captado muy juguetón con Marjorie de Sousa, de 35, hace tres semanas, lo que desató el escándalo.
Un amigo de ella sobre la situación de la pareja contó a una revista de espectáculos que Gabriel está tan desesperado que, en su intento por no perderla, recurrió a la brujería para no llegar hasta una separación, mientras que ella “ya está viendo lo del divorcio. No quiere saber nada de Gabriel”.











