La conductora Galilea Montijo cumplió uno de sus más grandes sueños al revelar la figura de cera en la quedó inmortalizada y que será exhibida en un popular museo de la Ciudad de México.
Para este momento tan especial, la artista estuvo acompañada de su familia y varios de sus amigos más cercanos, incluso, se emocionó tanto que al borde de las lágrimas reconoció que para ella era algo muy importante. “Aquí van a venir algún día mis bisnietos, mis tatara tatara tatara nietos que nunca me conocieron, y probablemente me van a ver sin bótox”, declaró sonriente.












