Bogotá * EFE. Un obrero de una empresa colombiana de electricidad de Colombia, que gana el equivalente a 250 dólares mensuales, se ganó un cuadro del pintor Fernando Botero valorado en un millón de dólares, rifado por una industria cervecera entre sus consumidores.
Luis Alfredo Rodríguez, casado y padre de dos hijos, todavía anonadado, declaró que no tiene dónde colgarlo y prefiere venderlo para comprar una casa propia y costear la educación de sus hijos.











