Ganadores del Premio Óscar Oliva

La convocatoria del premio se publicó en el mes de abril. Cortesía
La convocatoria del premio se publicó en el mes de abril. Cortesía

Cinco meses después de haberse lanzado la convocatoria del Premio Universitario de Literatura Óscar Oliva, la Universidad Autónoma de Chiapas, una de las dependencias responsables del certamen literario, dio a conocer a los ganadores.

El jurado calificador, que se reunió a través de la aplicación Zoom y que estuvo integrado por Mariana Bernárdez, Eduardo Casar y Balam Rodrigo, revisó y valoró un total de 22 trabajos en la categoría de cuentos, seis en crónica y catorce en poesía. El grupo de escritores dio a conocer que los textos premiados por unanimidad son el poemario Destemplanza, firmado con el seudónimo Federico Mortis, en la categoría de poesía; en crónica, el texto Tuxtlayork, firmado por Alejo Ávila, y el cuento ganador fue El fuego es la última frontera, por Ramírez Hoffman. Los trabajos merecedores de mención honorífica son el cuento La otra pandemia, firmado por Zaleta Aguirre, y la crónica Aprender a vivir en medio de la pandemia, por Kary Marroquín.

De acuerdo con el acta de premiación, tras darse a conocer el fallo, inmediatamente se procedió a contactar vía correo electrónico a los ganadores, junto con las menciones honoríficas, para que les proporcionaran la contraseña y de esa manera pudieran abrir la plica anexa al trabajo y descubrir a los autores de los textos premiados.

Luego de dicho proceso se revelaron los nombres. En el caso de la categoría de poesía, se trata de Adriana Delgado Román, estudiante de la maestría en Estudios Culturales de la Universidad Autónoma de Chiapas, por su poemario Templanza, debido a que “es una poesía basada en el léxico, en las palabras, y que logra con ellas grandes emotividades; es una poesía que se atreve y consigue un muy buen equilibrio verbal. Hay un tono confesional, una transparencia en el sentido del lenguaje que rebasa lo coloquial y que es capaz de pensar en un lenguaje poético y transparente en una confesión interior”.

El primer lugar en crónica fue para el autor de Tuxtlayork, Emmanuel Grajales Clavel, quien cursa la licenciatura en Lengua y Literatura de la citada casa de estudios. Su obra “logra tener un sentido lúdico a través del uso de la ironía, se acerca mucho a la orilla del ensayo literario, por lo cual transmite la experiencia vital. No es meramente una cosa fría sino que aplica a la experiencia de la vivencia en sí; hace que en un momento dado la crónica rebase el relato de dato duro, tiene una gran atención a los detalles que solamente con su lenguaje pueden observarse”, indicaron.

En cuento, el ganador es Mauricio López de León, estudiante de Lengua y Literatura, con El fuego es la última frontera, en el “que retrata fielmente las aflicciones, tanto de las personas en tránsito de origen haitiano en la frontera sur como de quien vive en ese lugar y ve pasar las sombras de estos fantasmas, de estos migrantes, pero que tienen una empatía con ellos y sobre todo, que a través de una prosa fluida filosa y atinada logra descubrir los estados de ánimo de quien ve a los migrantes y de quien es migrante, y sobre todo el sufrimiento y la condición humana. Es un cuento muy logrado a pesar de la dificultad que tiene el tema”, sentenciaron.