Georgina, entre mentiras y poliamor

Georgina Levín deja por un momento el escenario de Mentiras (el musical y el concierto) para adentrarse en un reto completamente distinto: la obra Somos nosotros, que sacude al público con una propuesta cargada de humor, vértigo y provocación.

La trama parte de una premisa tan cotidiana como inquietante: la llegada de un tercero a una relación “feliz”. Desde ahí, la puesta en escena desata un torbellino de preguntas sobre monogamia, poliamor, confianza y complicidad, sin juicios ni verdades absolutas. “Es una comedia explosiva que incomoda, te hace reír y pensar. Mi personaje enfrenta la propuesta de su pareja de tomarse 15 días de ‘vacaciones’… ¡para estar con quien quiera! Imagínate el caos emocional”, comparte Levín entre risas.

La actriz, que alterna su participación entre Somos nosotros y su papel como Dulce en Mentiras, reconoce que este proyecto ha sido un desafío distinto: “Aquí no hay escenografía que te distraiga, ni pantallas ni orquesta; aquí el público solo te ve a ti. Necesitas energía y mucha honestidad”.

Geo celebra que la obra toca conversaciones incómodas, pero necesarias: “La comunicación en pareja lo es todo. No sé si yo podría… pero nunca digas nunca”.