"Verónica Huesca * CP. Chiapa de Corzo se vistió de fiesta y júbilo la noche del domingo con el inicio de la Fiesta Grande, misma que fue anunciada con el tradicional desfile de las Chuntá.
Este término que significa ""sirvienta"", representa a aquellas mujeres que ayudaron a la guatemalteca María de Angulo en la repartición de alimentos, luego de una fuerte hambruna ocasionada por la pérdida de cultivos, que azotó a este municipio.
Desde muy temprana hora, los hombres de la pandilla de Jerry se preparan para vestirse de mujeres: se maquillan, se ponen un tocado en la cabeza, que puede ser una trenza o una peluca, luego el traje típico de tuxtleca, falda y blusa de vuelos floreada, y en la mano llevan un chin chin; otros más se colocan un cesto con banderas de colores en la cabeza.
También hay mujeres participando en este tradicional baile, se trata de las chiapanecas. ""Éste es el traje antiguo de las chiapanecas, falda y camisa con floreados multicolores"", explica Araceli Madrigal Miranda, una de las líderes de la pandilla de Jerry.
""Desde que tenía 8 anos, mi papá y mis hermanos me inculcaron esta tradición"", agrega.
Los hombres Chuntá juegan con la algarabía de la mujer, hacen bromas con su vestuario y se unen a una tradición de la que los chiapacorcenos se sienten muy orgullosos.
""Anteriormente eran las mujeres Chuntá las que salían a bailar, pero luego hubo un toque de queda, entonces apagaban las luces y era peligroso para ellas el que se expusieran a la oscuridad; entonces, para que la tradición no se perdiera, los hombres decidieron salir a bailar, puesto que no tenía nada de malo vestirse de mujer, y así ha continuado hasta nuestros días"", dice Roger Montejo, Chuntá desde hace 6 anos, pero también aclara: ""No hay que llegar al extremo del travestismo porque no se trata de eso. La gente piensa que somos homosexuales porque en algunas ocasiones los gays toman esta fiesta como una forma para liberarse, pero nosotros no lo somos, sólo continuamos con una tradición"", enfatiza Montejo.
Alrededor de las 20 horas, las Chuntá se unen en caravana en la Iglesia de San Sebastián y entonces comienzan su recorrido que consiste en visitar las casas de aquellas personas que tienen en su haber un Santo, así como también visitan las iglesias y templos de la localidad. ""Cuando llegan, se tocan las campanas para anunciar su arribo, después entran los hermanos Madrigal (Aracely y Lisandro) y las Chuntá, juntos comienzan a bailar al ritmo de la música de tambor y pito (flauta de carrizo) a manera de homenaje al Santo en cuestión"", explica el tradicionalista Ricardo Rincón.
Este recorrido duró alrededor de siete horas, culminando a las 3 de la madrugada del día lunes.
Al tiempo que las Chuntá bailan, el anfitrión del lugar ofrece en agradecimiento una botella de mistela, es entonces cuando la música cambia de ritmo y se escucha el sonsonete del baile de los Parachicos, anunciando su retiro para continuar con el recorrido.
Serán los días 12 y 14 de enero a las 8 de la noche, el 19 a las 5 de la tarde y el 22 a las 6 cuando las Chuntá vuelvan a bailar por las calles de Chiapa de Corzo, inundando con su alegría a lugarenos y a los visitantes.
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